Trabajadores de Servicios Sociales del Parc de ses Estacions de Palma denuncian que empeora la atención
Ponen en cuestión que el Ayuntamiento instale una comisaría de la Policía Local: "Puede dificultar el esfuerzo de muchos años de luchar contra el estigma"
EFE | Mallorca, 18 de Septiembre de 2024 | 08:56h

Los 30 trabajadores del Equipo de Primera Atención de Servicios Sociales (EPASS) de Palma que prestaban servicio en un local del Parc de ses Estacions donde el ayuntamiento instalará una comisaría han denunciado que el cambio de ubicación precariza la atención, dificulta el acceso por parte de la ciudadanía y daña el trabajo realizado desde la pandemia.
La plantilla de la EPASS, que supo por una noticia los medios de comunicación que en el local donde habían trabajado hasta junio se instalará una comisaría de Policía Local, expresa su "malestar" y advierte en un comunicado conjunto de que "esta decisión puede dificultar el esfuerzo de muchos años por universalizar estos servicios y luchar contra el estigma".Recuerdan que, desde hace años, en esta ubicación se encontraba uno de los diez centros municipales de servicios sociales comunitarios básicos de la ciudad, llamado Estacions, y desde la pandemia albergaba al EPASS, que atiende anualmente a más de 4.000 familias residentes en Palma y en situación de vulnerabilidad. Recalcan que este espacio, accesible y céntrico, permitía que los residentes de todos los barrios pudieran acceder a los servicios fácilmente mediante el transporte público.
En junio, el ayuntamiento desalojó a los trabajadores del local, "previsiblemente por dos meses" para acometer unas obras "que mejorarían las infraestructuras del EPASS". "Recientemente, con la inauguración de la Plaza España, hemos descubierto por la prensa que el local será destinado a la nueva comisaría; de forma que el Área de Bienestar Social ha perdido un espacio estratégico", critican.
Los trabajadores del EPASS consideran que esta decisión "prioriza una respuesta policial sobre una intervención social, un enfoque que está más centrado en las consecuencias que en las causas" y cuestiona la importancia que da el gobierno municipal a la intervención social con colectivos vulnerables, así como el trato hacia los trabajadores del ayuntamiento.
Subrayan el impacto que tendrá quitar el EPASS de donde estaba hasta ahora sobre la precarización de la atención social, además de que deja este servicio "sin una ubicación específica" porque ahora ocupan unas dependencias municipales de forma provisional y "con un equipamiento y espacio insuficiente".
Reivindican un espacio "que responda a las necesidades del servicio: que sea visible, que esté bien comunicado desde cualquier barrio de Palma, que no tenga barreras arquitectónicas, que disponga de espacio suficiente y que permita ofrecer una atención social digna" e inciden en que la ubicación provisional actual de la EPASS dificulta tanto el acceso como la visibilidad.
El equipo del EPASS se compromete a seguir trabajando "donde sea necesario", como han hecho siempre, "incluso en las circunstancias más adversas, como por ejemplo ocurrió durante la pandemia" y ofreciendo atención a la población, "especialmente a aquellos sectores más vulnerables, cada vez más numerosos debido a la precariedad social en áreas como la vivienda, las condiciones laborales y las dificultades de conciliación familiar".
El EPASS hará "todo lo posible por mitigar el impacto negativo de esta decisión en la ciudadanía de Palma" pero reclama al equipo de gobierno "que tome las medidas necesarias para restituir a la ciudad la atención social que merece". La plantilla del EPASS se ofrece al consistorio "para encontrar una solución dialogada, compartida y satisfactoria por todas las partes".







