El gesto que todo el mundo hace al aparcar y que te está rompiendo el coche poco a poco
Es muy común e incluso se exige en el Reglamento General de Circulación
Penélope O. Álvarez | Mallorca, 10 de Septiembre de 2024 | 15:05h

Una práctica muy extendida entre los conductores es dejar la marcha puesta cuando aparcan en una pendiente, tanto la primera como la marcha atrás. Este hábito, aunque incluso se recomienda en las autoescuelas, podría tener consecuencias negativas para la mecánica del vehículo, especialmente si se trata de pendientes pronunciadas.
El mecánico Carles Durán ha querido aclarar en sus redes sociales que dejar una marcha puesta cuando aparcamos en una pendiente puede hacer que los componentes internos de la transmisión se desgasten de forma prematura porque se les somete a un estrés innecesario. La transmisión está diseñada para soportar fuerzas generadas durante el movimiento del vehículo, pero no necesariamente para resistir el peso del coche cuando está estacionado en una pendiente.
Además, en el caso de que el coche sea golpeado mientras tiene una marcha puesta estando aparcado, el impacto puede agravar el desgaste de los componentes internos y causar fallos mecánicos más graves.
Para prevenir posibles daños en la transmisión, @carlesduran sugiere utilizar únicamente el freno de mano al aparcar el coche, dejando la palanca de cambios en punto muerto. Esta práctica ayuda a distribuir el peso del vehículo de manera más uniforme y reduce el riesgo de desgaste prematuro en la transmisión.
El freno de mano está diseñado para soportar el peso del vehículo cuando está estacionado, por lo que no es necesario dejar puesta la primera marcha o la marcha atrás, ya que la transmisión no está necesariamente hecha para manejar el peso del coche en reposo.
A pesar de los consejos de los mecánicos, el Reglamento General de Circulación, en el artículo 92, exige al conductor que deje una marcha metida cuando el vehículo se estaciona en una pendiente. En pendientes ascendentes, se debe engranar la primera marcha, y en pendientes descendentes, la marcha atrás.







