Exámenes más exigentes para renovar o sacarse el carnet de conducir: estas son las enfermedades que podrían denegártelo
Según el estudio que lo sugiere, ni los conductores informan sobre sus dolencias ni los especialistas las detectan
Penélope O. Álvarez | Mallorca, 10 de Septiembre de 2024 | 13:59h

A diario, millones de personas ponen en peligro su vida y las de los demás al ponerse al volante. No solo los que no le dan importancia a haber bebido alcohol o haber tomado drogas, sino por las personas que tienen enfermedades que pueden comprometer su capacidad de conducir de manera segura.
Existen decenas de enfermedades que, tanto por sus síntomas como por los efectos secundarios de sus tratamientos, pueden poner en peligro tanto al conductor como a los demás usuarios de la vía.
Una de las enfermedades más delicadas para la conducción son los trastornos neurológicos como la epilepsia, el Parkinson, la esclerosis múltiple e incluso trastornos como la esquizofrenia e incluso la ansiedad severa. Los problemas cardíacos también están considerados como un riesgo por el peligro de infarto o ataque cardíaco en medio de la carretera, por lo que a muchos se les recomienda que no cojan el coche. La diabetes mal controlada también es un factor de riesgo al volante porque pueden sufrir episodios de hipoglucemia que les provoquen mareos o incluso desmayos. Evidentemente, todos los problemas que conlleven pérdida de visión o problemas visuales, como el glaucoma o la retinopatía diabética, limitan la capacidad de conducir, así como una pérdida auditiva severa.
En España, para obtener o renovar el carnet de conducir, es obligatorio someterse a un examen médico en un centro autorizado que evalúa la salud física y mental del futuro conductor. Entre los aspectos que se valoran, se incluyen la capacidad visual y auditiva, el estado neurológico, la salud cardiovascular y el estado psicológico. Dependiendo de los resultados se otorga o se renueva el carnet por un periodo de 10 años (para conductores menores de 65) aunque algunas enfermedades crónicas o la edad avanzada puede reducir el periodo a 5 años o menos.
EL ESTUDIO QUE SOSPECHA UN INFRADIAGNÓSTICO DE ENFERMEDADES QUE AFECTAN A LA CONDUCCIÓN
La Universidad de Granada ha llevado a cabo un informe encargado por la Dirección General de Tráfico (DGT) donde se pone en duda la labor de los centros de reconocimiento al sospechar que hay un "infradiagnóstico de enfermedades que afectan a la conducción", ya que ni los conductores informan sobre ellas ni los especialistas las detectan.
Incluso, en el caso de conocerse la dolencia, se infravalora su riesgo y "no se utiliza el diagnóstico para la imposición de restricciones". Según el estudio, tan solo los problemas visuales, auditivos y perceptivo-motores se detectan y contienen de forma adecuada. En estos casos se impone un porcentaje de entre el 80 y el 90% de resultados negativos tras el reconocimiento. En personas con "ciertos trastornos mentales o consumo de sustancias" solo se imponen restricciones" en un 50% de los casos", explica una de las investigadoras.
Como solución, tras analizar a la población de conductores de 2022 y la última revisión que se hicieron en los últimos 10 años, sugieren que se haga "una evaluación más exhaustiva de los conductores" con alteraciones que afectan a las habilidades al volante y, si es necesario "imponer restricciones que garanticen la conducción segura".
Esta evaluación que sugieren debería incluir pruebas de personalidad y neuropsicológicas especializadas, además de una práctica de carretera y exigirse a "la población conductora mayor y a los que padecen enfermedades".







