Estas son las medusas más habituales en España: ¿cuáles son las más peligrosas?
cronicabalear.es | Mallorca, 30 de Mayo de 2024 | 15:56h

Aunque las zonas costeras son el destino por excelencia de cada verano, existe un factor que puede arruinar las vacaciones: las medusas.
Estas peligrosas compañeras marinas pueden estropear un día de playa perfecto. El año pasado, la carabela portuguesa atemorizó a los bañistas vascos. También conocida como botella azul o falsa medusa, habita normalmente en los océanos tropicales o subtropicales, y al parecer también en la costa vasca. Su picadura es muy dolorosa, provocando escozor y fuerte picor. Las personas alérgicas al veneno de sus tentáculos pueden llegar a sufrir fiebre y vómitos.
Con el objetivo de prevenir a la ciudadanía, cada verano, instituciones y organizaciones explican qué tipos de medusas existen y cómo reaccionar cuando se ve un ejemplar flotando cerca de los bañistas.
Es importante saber que las células urticantes de estos animales se llaman cnidocitos y las usan principalmente para alimentarse y defenderse. Están presentes por todo el cuerpo del animal, pero concentradas principalmente a lo largo de los tentáculos. Por eso es importante no tocarlas, ni siquiera muertas.
EVITAR ESTA MEDUSA A TODA COSTA
Una de las más conocidas que ha aparecido por las playas españolas es la llamada 'huevo frito' (Cotylorhiza tuberculata).
Conocida así por su gran protuberancia central de color naranja, es una especie endémica de nuestros mares y poco urticante, aunque muy desagradable para los bañistas. La aparición de medusas de esta variedad se debe a una mayor transparencia del agua, lo cual propicia tanto su reproducción como una mayor presencia de esta especie, según informes de la Dirección General de Pesca y la Universidad de Murcia.
Una medusa que, según los expertos, hay que evitar "a toda costa" es la medusa luminiscente o clavel (Pelagia noctiluca). De color rosado, como se puede apreciar en la imagen que acompaña a esta noticia, su picadura produce picor, dolor intenso, inflamación y enrojecimiento de la piel.
Puede afectar un área del cuerpo bastante grande debido a la longitud y abundancia de sus tentáculos. Su hábitat natural es el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo. Otros síntomas, aunque poco comunes, pueden ser náuseas, vómitos, calambres musculares y dificultad respiratoria.







