Dos policías de Llucmajor salvan in extremis a un joven que quería tirarse desde un acantilado
El joven se encontraba al borde del precipicio cuando los policías lo encontraron
Vanessa Abad de Taramona | Mallorca, 07 de Abril de 2024 | 18:22h

La pasada noche del sábado, dos policías de Llucmajor salvaron in extremis a un joven que quería quitarse la vida saltando desde un acantilado.
Los hechos ocurrieron en torno a las 23.40 horas cuando el 112 recibió la llamada de un chico de 24 años que se quería suicidar.
Rápidamente se dio la alerta a los equipos de emergencias acudiendo hasta el lugar numerosas patrullas de la Policía Local de Llucmajor para dar batidas por la zona de los acantilados de Cabo Blanco. Cerca del faro, los agentes encontraron un vehículo que, tras diversas comprobaciones, coincidía con el que tenía el joven.
Dado que era noche cerrada y se trata de una zona carente de luz, los agentes comenzaron a bordear la zona escarpada, con sumo cuidado, con el fin de localizar al joven hasta que, finalmente, dieron con él.
El chico, al ver las linternas de la policía comenzó a gritar amenazando con tirarse si los agentes no retrocedían, por lo que dada la situación, y puesto que el joven se encontraba al borde del precipicio y corría el riesgo de caer, la policía intentó hablar con él para calmarle.
No obstante, el fuerte viento dificultaba la comunicación por lo que el chico, aún más nervioso, empezó a exclamar que no quería vivir y que estaba haciendo daño a sus seres queridos.
En ese momento, uno de los agentes apagó su linterna y se fue por otro lado, mientras otro llamaba su atención diciendo que, puesto que a causa del viento no conseguía escucharle, se iría acercando poco a poco. Así, mientras le daba conversación, el compañero fue ganando tiempo hasta llegar al joven y una vez que se encontró a cierta distancia de seguridad, el otro policía le deslumbró con la linterna y el agente que ya estaba próximo consiguió abalanzarse sobre él y reducirle en el suelo.
Rápidamente lo apartaron a una zona segura para tranquilizarle y hablar con él, a lo que el joven comenzó a lamentar haber dado aviso al 112 al tiempo que exclamaba que su vida "era una mierda y que era mejor quitarse de en medio".
Finalmente, una vez consiguieron calmarle, los agentes le llevaron hacia donde se encontraba una patrulla de la Guardia Civil, y asimismo, una ambulancia que también acudió al lugar lo atendió y trasladó a un centro hospitalario.
De esta forma, gracias a las decisiones tomadas y a la rápida actuación, los dos policías de Llucmajor pudieron salvar la vida del joven.
En España existen recursos de ayuda ante ideas suicidas, como el Teléfono de la Esperanza (717003717, en Baleares 971461112), la línea de atención a la conducta suicida del Ministerio de Sanidad (024), y el 112, que dispone de profesionales de psicología.







