El Teléfono de la Esperanza atiende más de 200 llamadas al año por riesgo de suicidio en Baleares
La delegación de Baleares incorporará un servicio de chat virtual que ya ha sido implementado en Madrid y Málaga
cronicabalear.es | Mallorca, 03 de Abril de 2024 | 14:54h

El Teléfono de la Esperanza en Baleares ha atendido 4.702 llamadas a lo largo del año 2023, lo que significa una media de 13 personas al día, donde el perfil más destacado es el de una mujer que sufre soledad, depresión o ansiedad de entre 36 y 65 años de edad.
En rueda de prensa, el portavoz y voluntario del Teléfono de la Esperanza, Lino Salas, ha recalcado que la franja de edad de las personas que son atendidas oscila entre los 16 y 76 años. Además, en el caso de temática suicida, ha habido 241 personas que han reflejado este problema el año pasado.
Por otra parte, ha adelantado que próximamente la delegación de Baleares incorporará un servicio de chat virtual que ya ha sido implementado en Madrid y Málaga, debido a que "los jóvenes se sienten más a gusto en las redes sociales".
Según los datos, las personas a las que se atienden verbalizan sentimientos de soledad e incomunicación, en un 10,25 por ciento de los casos. Además, hay depresión y trastornos de ansiedad, que corresponden a un 7,96 y 7,26 por ciento de casos respectivamente; a crisis en el proyecto vital, de valores y de sentido de la vida, alrededor de un 6 por ciento; y finalmente, a temática suicida, en un 4,53 por ciento.
Al respecto, Salas ha explicado que hubo 209 llamadas con ideación suicida, que consiste en una fase donde se utilizan expresiones como "nadie me quiere" o "yo sobro en este mundo". En cuanto a las crisis suicidas, aquellas en las que el usuario detalla el método que va a utilizar, ha habido 23 atenciones, y, por último, hubo nueve personas que atentaron contra su vida y llamaron "tras darse cuenta de que la decisión que habían tomado era errónea o drástica".
Por este motivo, ha resaltado que es "fundamental" contar con los teléfonos de emergencia, debido a que "estas personas se han salvado gracias a un trabajo de coordinación" entre los voluntarios del Teléfono y los profesionales correspondientes.
Asimismo, Salas ha destacado que ha habido "un incremento" de llamadas en perfiles entre los 66 y 76 años, ya que se ha pasado de 516 personas en 2022 a las 737 el año pasado. Esta situación la ha relacionado con que es "una población más vulnerable que vive una situación de abandono o dejadez", a pesar de contar con un círculo familiar, en la que hay declaraciones que repiten como, "estoy solo" o "nadie me hace caso".
En el balance de 2023, también se ha indicado que hubo 229 personas que pidieron ayuda por problemas afectivos y emocionales. En este punto, Salas ha detallado que "falta educación emocional" entre los jóvenes, de quien dice que "no entienden que sus padres les pongan límites" y se excusan en que tienen la situación de la que hablan con los voluntarios "bajo control".
Con el fin de mejorar la atención a la ciudadanía, Salas ha subrayado la necesidad de identificar los factores de riesgo entre la población y, una vez determinados, facilitar medidas de protección, como el fomento del deporte o de los vínculos sociales. Por ello, ha pedido "hacer conscientes a los políticos para que pongan recursos".
Por último, hubo 97 personas que llamaron porque padecían una conducta adictiva a sustancias, sobre todo al alcohol, o sin sustancias, como es el caso de la ludopatía o las pantallas. Otras 38 llamadas tenían dificultades para superar el duelo y, por último, se han registrado 33 mujeres que sufrían maltrato y otras seis llamadas de hombres que admitían que lo infligían.
Acerca de la delegación de las Islas, la presidenta del Teléfono de la Esperanza en Baleares, María Antonia Mateu, ha trasladado que el servicio cumple 38 años en Mallorca con una plantilla que está conformada por 32 voluntarios. Además, hay 16 personas que realizan en la actualidad los dos cursos formativos para incorporarse en un futuro próximo.
ATENCIONES DEL TELÉFONO DE LA ESPERANZA
Mateu, como voluntaria del servicio, ha compartido las situaciones tan variadas que se encuentra. Por ejemplo, hubo un joven que tomó un bote de pastillas y, al arrepentirse, llamó al Teléfono de la Esperanza para pedir ayuda. En ese momento, lo escuchó, le pidió su dirección y, rápidamente, el 112 pudo mandar una ambulancia.
En el caso de la ideación suicida, ha recordado el día en que un hombre que estaba dentro de su coche le comunicaba que "no veía salida a nada". Separado, padre de una niña y sin recursos económicos, la voluntaria le hizo ver que su fallecimiento haría sufrir a sus familiares más allegados, por tanto, "hay que hablar y dar algún sitio al que agarrarse".
También, se ha visto en casos donde el refuerzo de la autoestima es clave para calmar a la persona que llama, como cuando una mujer de unos 50 años necesitó su atención mientras sufría una crisis de ansiedad. "Llevaba un mes sin encontrar trabajo después de haber sido despedida, así que lo primero fue conseguir que estuviera tranquila y enseñarle el abanico de posibilidades que había" para continuar con la búsqueda laboral, ha reflexionado.
Finalmente, ha compartido la experiencia que tuvo con una mujer de 73 años, quien le confesaba por teléfono que no sabía qué hacer ante el continuo ataque verbal de su hijo. Según Mateu, "para ella, simplemente escucharla, ya era muchísima ayuda".







