Baleares alega contra la Ley de Costas por no reflejar los intereses de las islas
El Govern considera que la consulta pública previa llevada a cabo se ha realizado sin facilitar a la ciudadanía el acceso a documentos claros y concisos y sin la información necesaria para una participación informada
cronicabalear.es | Mallorca, 31 de Marzo de 2024 | 11:45h

El Govern ha presentado alegaciones en la reforma del Reglamento General de Costas que ajusta los límites de las concesiones en el dominio público marítimo-terrestre. Esta decisión responde a la preocupación por la adecuación de estas modificaciones a las necesidades reales del entorno costero de las Islas Baleares y los procesos legales requeridos para su implementación.
En ese contexto, subraya su compromiso con la salvaguarda del dominio público marítimo-terrestre. La administración autonómica considera que el proyecto de reforma, propuesto tras la anulación del Reglamento de Costas de 2022 por el Tribunal Supremo a causa de la omisión de la consulta pública, no refleja adecuadamente los intereses y necesidades de la comunidad insular .
El Govern considera que la consulta pública previa llevada a cabo se ha realizado sin facilitar a la ciudadanía el acceso a documentos claros y concisos y sin la información necesaria para una participación informada. Esta deficiencia va en contra de lo que se establece en el artículo 133.4 de la Ley 39/2015, por lo que la situación actual equivale a una falta de consulta y se aboga por la realización de una nueva consulta pública previa que cumpla con todas las garantías legales.
También se cuestiona la necesidad de modificar el Reglamento General de Costas de 2014 por motivos relacionados con el cambio climático. Las preocupaciones que se pretenden abordar ya están contempladas en la Ley de Costas de 1988, su modificación de 2013, el propio reglamento de 2014, y en la Estrategia de Adaptación al Cambio Climático de la Costa Española de 2017.
La reforma del Reglamento General de Costas presenta objetivos imprecisos e innecesarios, especialmente en la modulación y limitación de la duración de las concesiones, así como la introducción de procedimientos de concurrencia competitiva sin justificación clara.
La propuesta incluye el desarrollo reglamentario de definiciones legales que implican nuevas delimitaciones, incorporando terrenos colindantes al dominio público marítimo-terrestre de forma injusta e incluso, en algunos casos, ilegal. Las modificaciones sugeridas carecen de una necesidad demostrada y podrían violar principios de legalidad y coherencia normativa. Existen alternativas menos disruptivas para corregir errores, que permitirían abordar las preocupaciones sin alterar significativamente el actual marco regulador.
Por último, deben explorarse soluciones alternativas, tanto reguladoras como no reguladoras, a la modificación del reglamento. Estas medidas evitarían la eliminación de empleos en el dominio público marítimo-terrestre, acción que no reconoce el valor social y económico del litoral. Esta perspectiva es crucial, especialmente en una comunidad como las Islas Baleares, con una geografía insular y un sector terciario predominante.







