Baleares se prepara para un fin de semana de lluvias con barro y fuertes vientos
El cielo estará cubierto gran parte del tiempo, con precipitaciones ocasionales y un viento que ganará intensidad el domingo
Penélope O. Álvarez | Mallorca, 06 de Marzo de 2025 | 12:33h

Baleares afrontará un fin de semana con cielos nubosos y lluvias ocasionales, en algunos casos acompañadas de barro, especialmente en Mallorca y Menorca.
Tal y como ha indicado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) este viernes 7 de marzo, el cielo permanecerá mayormente cubierto con precipitaciones que podrán arrastrar polvo en suspensión. Las temperaturas apenas experimentarán cambios, mientras que el viento soplará de componente este con intensidad floja a moderada.
El sábado 8 de marzo se prevé una ligera mejoría, con intervalos nubosos y posibilidad de alguna precipitación débil y ocasional. Las temperaturas seguirán estables y el viento soplará del sur y sureste con moderada intensidad, alcanzando algún intervalo fuerte al final del día.
El domingo 9 de marzo volverán las lluvias con barro y un cielo cubierto durante la primera mitad del día. Sin embargo, a partir de la tarde se espera una reducción de la nubosidad. El viento será moderado del sureste, con rachas más intensas en algunos momentos, girando de madrugada a suroeste.
UNA NUEVA BORRASCA TRAERÁ MÁS LLUVIAS Y VIENTO A LA PENÍNSULA ESTE FIN DE SEMANA
Una nueva borrasca atlántica, posiblemente denominada "Jana", traerá un fin de semana inestable con lluvias, viento intenso y un descenso progresivo de las temperaturas en gran parte del país. Las precipitaciones más intensas se esperan en el suroeste peninsular, aunque también afectarán al Mediterráneo y otras regiones. Con la llegada de aire más frío, la cota de nieve bajará hasta situarse entre los 900 y 1300 metros. Además, el riesgo de inundaciones seguirá presente en zonas donde ya ha llovido de forma continuada en los últimos días.
El viento cobrará protagonismo con rachas que podrían superar los 100 km/h en el oeste peninsular y zonas de montaña, afectando también a las costas del noroeste y suroeste. Aunque el Cantábrico podría registrar temperaturas superiores a 20 grados, en el resto del país los valores descenderán, con sensaciones térmicas más frías debido al viento.







