Denuncian la falta de cuidados a una anciana con Alzheimer en una residencia de Marratxí
El centro ha recibido un escrito del IMAS en el que informa que puede ser sancionado con hasta 60.000 euros
Isaac Hernández | Mallorca, 18 de Julio de 2024 | 17:11h

Nuevas negligencias en la residencia concertada Domusvi Can Carbonell de Marratxí dejan al centro en el punto de mira una vez más. En esta ocasión denuncian la falta de cuidados a una anciana de 84 años con Alzheimer y que lleva tres años interna.
Vanesa, nieta de la usuaria, se ha puesto en contacto con Crónica Balear para hacer pública la situación que llevan sufriendo desde hace ya varios meses y que ha sido denunciada hasta en dos ocasiones ante el Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS).
El primer conflicto, según nos cuenta Vanesa, es la comida, y es que al parecer la residencia no respetó la petición de ponerle una dieta de masticación fácil por una posible disfagia: “un día decidí darle de comer y le trajeron una ensalada de pasta de primero y pollo a tiras con arroz de segundo. Se podría haber atragantado”.
En cuanto a la posible disfagia, la nieta asegura que desde el centro le retiraron el espesante que tenía pautado tras supuestamente realizarle una prueba de disfagia sin avisar a la familia ni a la tutora.
Vanesa también recalca que de un día para otro dejaron de pesar a su abuela: “se supone que una vez al mes controlan su peso, el cual deberían enviarnos en un informe mensual con todo lo que le hacen y desde hace más de un año se está reclamando y no hay manera”.
La sorpresa fue cuando en mayo pesaron a su abuela y ésta estaba en 34 kilos: “en ese momento empecé a preguntar si alguien me podía decir el resto de peso de mi abuela a lo largo del año y comenzaron a darme pesos mensuales en los que había de un mes a otro casi nueve kilos de diferencia”.
Del mismo modo, Vanesa comenta que a su abuela la han tenido siete meses sin realizarle la prueba de azúcar como lo tenía pautado médicamente: “me dijeron que era porque no tenían tiras suficientes para el aparato”. Siete meses después, preocupados por la cantidad de agua que bebe su abuela con ansias, han logrado que se le vuelvan a realizar las pruebas.
No obstante, la nieta de la mujer ha explicado que tienen a su abuela sentada en una silla de ruedas durante más de 4 horas y una auxiliar dijo que era "normal".
Los tratos por parte de las trabajadoras también alertaron a la familia, ya que en varias ocasiones se han encontrado a la interna con cortes o golpes y al preguntar al personal “nunca saben nada”.
DOS RECLAMACIONES Y UNA ADVERTENCIA DEL IMAS
Por todo lo expuesto, Vanessa presentó dos escritos ante el Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales -el último ha sido presentado este mismo lunes- relatando todo lo ocurrido.
Tras una inspección, la institución ha contactado con Vanesa concluyendo que su abuela “no ha recibido una atención asistencial básica adecuada”, y que además, se ha informado a la empresa de que puede ser sancionada económicamente con hasta 60.000 euros por no proporcionar a las personas usuarias del servicio residencial una atención especializada e integral.
LA RESIDENCIA NO DA NINGUNA RESPUESTA
Este medio de comunicación ha contactado con la residencia, desde donde no han proporcionado ninguna respuesta ante la situación que ha denunciado la familia de la usuaria.







