Ecologistas piden parar la reapertura de la cementera de Lloseta para salvar la Serra de Tramuntana

Redacción | 26/03/2021

La plataforma Reviure Tofla ha reclamado este viernes al Govern que "frene la reapertura de la cementera de Lloseta para salvar la Serra de Tramuntana". Según los ecologistas, "la nueva planta de Cemex significa más contaminación" para el Raiguer, así como "la destrucción total de Can Negret y ningún beneficio social para Mallorca".

"Queremos saber qué derechos de emisiones ha concedido el Gobierno central a Cemex para la planta de Lloseta, y si la se ha adaptado a la nueva regulación europea sobre deberes de emisiones de CO2", han preguntado los ecologistas en un comunicado.

Por otro lado, han recordado que Cemex "fue rescatada por los gobiernos después de cerrar la cementera y eso le ha dado privilegios, como la agilización de trámites administrativos para proyectos que optan a subvenciones públicas millonarias", han asegurado.

Respecto a la apertura de la fábrica de cemento en Lloseta, la plataforma ha expresado su preocupación por lo que supone "el reinicio de una actividad altamente contaminante que, supuestamente, había cerrado de forma definitiva su producción".

"Este fue el motivo para reconvertir la fabricación de cemento en otros proyectos estratégicos acordados en 'Els Acords de la Reindustralització de Lloseta' bajo la marca de 'Power to Green Hydrogen'", han recordado, a la vez que se preguntan: "¿Qué ha cambiado desde la decisión inicial que ahora haga viable la su reapertura?".

Ante la "situación de emergencia climática", resulta "inadmisible" retomar una actividad industrial "muy contaminante y con un alto coste energético", han aseverado los ecologistas, que han recordado que "la industria del cemento es uno de los grandes emisores de CO2 a la atmosfera y la responsable de la emisión mundial del 7% del CO2 que provoca el efecto invernadero". "Cada 1.000 kilos de cemento que se fabrican, se emiten 880 kilos de CO2", han advertido.

Para más inri, han acusado a la empresa Cemex de haber sido la cementera "que más gases de efecto invernadero emitió en el año 2018". Los ecologistas lamentan que el sector del cemento, "lejos de disminuir su contaminación, contribuye cada vez más al cambio climático".

"La nueva apertura de la cementera volverá a convertir Mallorca en un emisor de dióxido de carbono de primer orden de todo el estado español", han advertido. "La cementera es un foco de contaminación que afectará a toda la zona del Raiguer, especialmente en las poblaciones cercanas de Lloseta, Binissalem y Alaró, donde las consecuencias sobre la salud de las personas y del entorno son significativas". En este sentido, la plataforma ha cuestionado si realmente la cementera cumple con los deberes de emisiones de CO2.

Por otro lado, han avisado de que retomar la actividad de la cementera supondrá "aumentar la extracción de áridos de la cantera de Can Negret, propiedad de Cemex situada en Alaró". En este sentido, han revelado que la empresa ha solicitado al Govern balear poder seguir explotando el lugar hasta el próximo año 2072, es decir, 50 años más, en cantidades "elevadísimas e insostenibles".

"Esta actividad extractiva supone un impacto ambiental elevadísimo, la destrucción del paisaje y el territorio, así como polvo y ruidos por los pueblos de los alrededores. La continuación de la explotación de la cantera de Can Negret supondrá la destrucción de una zona de la Serra de Tramuntana que deberíamos proteger y conservar por sus altos valores ambientales, históricos, arqueológicos y culturales", ha zanjado la plataforma en el comunicado.

Además, han lamentado que el reinicio de esta actividad "no supone ningún beneficio social ni una propuesta positiva hacia la diversificación económica sostenible" en la isla. "No generará puestos de trabajo ni la readmisión de los 86 trabajadores en ERE por el cierre de la planta, excepto las personas que actualmente hacen el mantenimiento de la fábrica. Solo supone un beneficio para el negocio de Cemex y ninguna mejora a nivel social y económico para la zona. Al contrario, los pueblos, el territorio y el paisaje sufrirán las consecuencias de una actividad industrial altamente impactante", según han explicado.

Por último, han advertido que "continuar con la actividad industrial de producción de cemento supone un negocio redondo para la empresa multinacional y le permite continuar con el modelo de crecimiento sin límites". Para ellos, reiniciar esta actividad solo supone que la empresa ha sabido utilizar "el marketing verde para seguir produciendo cemento y áridos para cemento".

Sin embargo, los ecologistas han zanjado que "la producción de cemento no es un negocio sostenible ni verde" y que no quieren ser "un laboratorio experimental por los usos del hidrógeno", aunque por contra, sí quieren "ser un referente para hacer frente al cambio climático sin necesidad de gastar millones de euros públicos con el hidrógeno que, además, seguirá aumentado las emisiones de CO2", según ellos mismos han expresado.

En definitiva, han solicitado al Govern balear "que no permita la reapertura de la cementera de Lloseta y aclare si la empresa Cemex ha adaptado a la nueva regulación europea sobre los deberes de emisiones de CO2 y qué derechos de emisiones les ha concedido el Gobierno central", así como "que aclaren qué controles ambientales se llevarán a cabo y los motivos que permiten seguir realizando esta actividad industrial".

Sentimiento general

0
Comentarios

Hola!, escribe un comentario para esta noticia.Comentar


Lo más visto de la semana
Lo más comentado de la semana