Uno de los encarcelados por el caso Cursach relata la espiral de acoso al que le sometió el testigo clave de la causa

Esther Ballesteros | 16/09/2020

El testigo 29 del caso Cursach, tras declarar como investigado en el TSJIB

Dos de los testigos que han declarado en la causa que investiga las presuntas irregularidades cometidas durante la instrucción del caso Cursach han relatado los episodios de acoso y las denuncias falsas a los que se vieron sometidos por parte de uno de los testigos protegidos clave de los que se valieron el juez Manuel Penalva y el exfiscal Miguel Ángel Subirán, el número 29. Se trata, según la Policía Nacional, del "más peligroso" de cuantos desfilaron en estas investigaciones y "un auténtico misil teledirigido" por ambos juristas para apuntalar sus acusaciones.

A la maratoriana jornada de declaraciones llevada a cabo ayer en el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) se han sumado este miércoles, entre otros, los interrogatorios del propio testigo 29, Daniel Corral, quien ha acudido en calidad de investigado, y los dos testigos que aseguran ser víctimas de sus incriminaciones.

Uno de ellos es Florian P., quien fue condenado a tres años de cárcel por presuntamente agredir, en junio de 2017, al testigo 29, ha apuntado a la falsedad de las acusaciones que, durante años, lanzó Corral contra él y su entorno, entre ellas aquella por la que acabó sentenciado.

La ejecución de la sentencia se encuentra, sin embargo, suspendida de forma provisional a la espera de que la Policía Nacional culmine sus pesquisas en torno al papel ejercido por los antiguos investigadores del caso Cursach así como por los testigos sobre los que sustentaron sus tesis. Sobre el supuesto episodio, la Policía Nacional, en un informe de 415 páginas que elaboró sobre Corral, ha arrojado, además, serias dudas sobre la agresión y apunta a la existencia de indicios y datos que determinarían la imposibilidad de la misma.

Junto a Florian ha comparecido su hermana, Alexandra, quien ha manifestado que también se vio afectada por la actuación de Corral tras iniciar una relación con la considerada una de las principales víctimas del testigo 29, Adrián V. Según la Policía Nacional, el testigo desplegó una artillería de acusaciones y amenazas contra ambos y, fruto de sus incriminaciones, Adrián acabó cuatro veces detenido y enviado a prisión en dos de estas ocasiones.

Por su parte, la joven, “cuyo único delito", según el informe policial, fue ser pareja del anterior durante un año aproximadamente, fue acusada por Corral de ser una exprostituta que planeó acabar con su vida. Los inspectores sostienen que éste logró arrinconarla mientras, a su vez, acusaba a Florian de ser sicario de Cursach.

En esta línea, el cuerpo policial asevera que Corral fue "tejiendo una telaraña que atrapa a todo aquél” que se relacionaba con la pareja, hasta tal punto de que Adrián sería encarcelado dos veces y acabaría viviendo sin encender la luz en su domicilio para que no supiera que se encontraba en su interior, realizando pequeñas compras para poder demostrar dónde se encontraba en cada momento ante posibles denuncias falsas y "traicionando sus más profundas creencias religiosas a cambio de salir de prisión”.

Por su parte, Corral, quien ha acudido al TSJIB enfundado en capucha y gafas de sol, se ha ratificado en las declaraciones que prestó en su día ante Penalva y Subirán y ha asegurado que "en ningún momento" fue "forzado a decir algo que no quisiera y mucho menos el fiscal Miguel Ángel Subirán y el juez Manuel Penalva". "Jamás me ha coaccionado nadie", ha puesto de manifiesto, tras finalizar su interrogatorio, a las puertas del órgano judicial.

El ahora investigado ha asegurado que "todo el informe [de la Policía Nacional] es falso, desde la página 1 a la 400, y lo puedo demostrar". A su juicio, las imputaciones que pesan sobre él atienden a un "complot" dirigido a evitar su declaración en el juicio abierto por la principal línea de investigación del caso Cursach. "Es lo único que están intentando", ha incidido Corral, quien ha aludido a la existencia de una "campaña de acoso brutal contra mi persona".

Durante su comparecencia, que se ha prolongado durante una hora y media, el encausado ha señalado, en línea de lo manifestado en otras ocasiones, que en la discoteca Tito's se celebraban fiestas privadas para policías locales de Palma a cambio de que estos protegieran los intereses del grupo Cursach.

Unas manifestaciones que contrastan con lo aseverado ayer por otra testigo clave del caso Cursach, más conocida como la 'madame', quien reconoció que, en sus distintas comparecencias ante Penalva y Subirán, mintió, entre otros aspectos, al reconocer a varios policías como supuestos consumidores de servicios gratuitos de prostitución y drogas en Tito's. Según su versión, fueron Penalva, Subirán y varios agentes de Blanqueo -quienes también se encuentran bajo investigación- quienes le indicaron que así debía proceder si quería obtener beneficios procesales en la causa.

El ex testigo 29 ha aseverado asimismo, respecto a Adrian V., que comenzó a tener problemas con él a raíz de que le otorgaran la condición de testigo protegido. Asimismo, ha denunciado el trato que, según ha asegurado, recibió en una reunión en Madrid por parte de uno de los fiscales que investigan la supuesta trama encabezada por Penalva y Subirán. El fiscal, presente en la comparecencia, ha manifestado que aportará los vídeos y los audios del encuentro para demostrar que no fue así.

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Comentarios

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  • Yo misma - Septiembre 17, 2020 a las 09:26
    Que se reafirme en sus mentiras puede ser... que tenga algo que ver... con que a primerisima hora de la mañana, y en la zona del domicilio del exfiscal , se le vea paseando al perro, del ahora ya jubilado Subiran?Responder 2
      Uff - Septiembre 17, 2020 a las 15:55
    Vaya, vaya...de verdad?Responder 1
      Lalaland - Septiembre 17, 2020 a las 11:32
    ¿PERDONA? El testigo 29 pasea el
    Perro a Subirán? Esto es de traca...Responder 2
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