Un estudio de la UIB advierte de que las tasas de suicidio entre los mayores podrían aumentar con la pandemia

Redacción | 19/11/2020

Un estudio de la Universitat de les Illes Balears (UIB) advierte de que los efectos sobre la salud mental de la pandemia de la COVID-19 podrían ser "profundos" y que las tasas de suicidio entre las personas mayores podrían aumentar.

Así lo recoge el informe 'Cómo afecta la pandemia del COVID-19 a la salud mental de las personas mayores', realizado por Isabel Flórez Fernández. Se trata de un estudio que se incluye en el 'Anuario de Envejecimiento 2020', el cual ha sido presentado este jueves por la UIB.

El estudio de Flórez destaca la repercusión del virus SARS-CoV-2 en la salud física y emocional de la población anciana y señala que la pandemia de COVID-19 se ha asociado a un incremento de sintomatología de ansiedad, depresión, sueño y de trastorno de estrés postraumático.

Según la autora del análisis, en otras situaciones de pandemia se han dado incrementos en las tasas de suicidio, por lo que es necesario desarrollar medidas de prevención, sobre todo, para los ancianos, una de las poblaciones de más riesgo.

En este sentido, el estudio resalta la necesidad de dar apoyo psicosocial y sanitario, así como de proporcionar información a los mayores.

LOS CENTROS PARA MAYORES Y LA PANDEMIA DE LA COVID-19

Por otra parte, el estudio 'Los casales y la pandemia del COVID-19', también incluido en el anuario, analiza de qué manera ha afectado a los mayores la interrupción de los servicios que recibían y la imposibilidad de acceder cotidianamente en los centros de mayores durante el confinamiento.

Respecto a los resultados del informe, el 29,7% de la muestra sólo cuenta con las profesionales de estos centros como red de apoyo y un 40,3% de los usuarios no se sienten satisfechos con su vivienda y consideran que no es adecuada. En concreto, un 50,64% no dispone de bañera o de ducha, un 42,85% de las viviendas tienen barreras en el acceso, un 46,75% no dispone de teléfono y un 24,67% no dispone de agua caliente.

Por estos motivos, el análisis destaca la utilidad de los casales de mayores, no únicamente por la provisión de recursos y servicios esenciales sino también por su efecto sobre la soledad de las personas mayores en situación de vulnerabilidad. Un 70,12% de las personas mayores declararon que se sentían solas durante el confinamiento y hasta un 22,01% de estas no tuvo posibilidad de hablar por teléfono con nadie que no fueran las profesionales de los centros.

"Esta experiencia consideramos que debe ser la que nos conduzca como profesionales a reflexionar sobre cuál es el sistema actual de atención a las personas mayores en situación de vulnerabilidad social y qué podemos hacer para mejorar su situación, para que tengan la oportunidad de disfrutar de un envejecimiento activo y positivo, pero sobre todo digno", destaca el informe.

Sentimiento general

0
Comentarios

Hola!, escribe un comentario para esta noticia.Comentar


Lo más visto de la semana
Lo más comentado de la semana