La pandemia de coronavirus ha dado lugar a iniciativas solidarias y para acompañarnos en estos días de confinamiento que conforman todo un abecedario:

A, de APLAUSOS: cada día a las ocho de la tarde resuenan en las calles los aplausos para agradecer el esfuerzo del personal sanitario, de seguridad, la alimentación o la limpieza.

B, de BALCONES: los balcones y ventanas son nuestra salida al exterior en este confinamiento: allí se aplaude, se silba, se pregunta al vecino cómo está, se canta o se pone música.

C, de COMEDORES SOCIALES: la mayoría de comedores sociales siguen activos, pero en lugar de servir el menú en sus instalaciones reparten “para llevar” una o dos veces a la semana bolsas de alimentos.

D, de DONACIONES: la escasez de materiales como mascarillas y guantes ha impulsado a colectivos que disponen de ellas a donarlas a hospitales y comisarías, y se han creado incluso “grupos de costura solidaria” que confeccionan mascarillas caseras.

E, de EMOCIÓN: el coronavirus ha sacado a flor de piel los sentimientos y es inevitable emocionarse al ver vídeos como el de sanitarios y policías unidos en un aplauso cruzado a las puertas de urgencias de un hospital.

F, de FLORES: el coronavirus está parando la economía pero no la solidaridad, y un ejemplo son las flores que las comisiones falleras habían encargado para la ofrenda de una fiesta que no se ha celebrado y que se han quedado para ayudar a las floristerías.

G, de GRATIS: es tiempo de servicios que se ofrecen de manera gratuita, desde taxistas que trasladan a los hospitales sin coste al personal sanitario, hasta distintos profesionales que ofrecen en las redes su asesoramiento gratis.

H, de HUMOR: echarle humor a la vida y reírse con los memes que nos llegan sube el ánimo, evita ponerse excesivamente tristes y ayuda a sacar lo que seguimos teniendo de bueno.

I, de INDUSTRIAS: muchas industrias han tenido que parar su producción habitual, pero no han dudado en ofrecerse a fabricar materiales que se necesitan, como respiradores o geles hidroalcohólicos.

J, de JUGAR: la cuarentena nos ha reencontrado con los juegos de mesa: hemos desempolvado el Monopoly o el parchís y jugamos con los pequeños de la casa a ir a la playa o de safari a África.

K, de KITTY O’MEARA: su poema ambientado en la pandemia que comienza con la frase “Y la gente se quedó en casa” y habla también de “cuando el peligro terminó” es de los más compartidos y un símbolo de esperanza.

L, de LIBROS: la cultura permanece confinada, pero no cerrada. Se han abierto clubes virtuales de lectura y los libros, que nos trasladan a lugares remotos y vivencias de otros, ayudan a que la reclusión sea más llevadera.

M, de MÚSICA: la pandemia tiene su banda sonora, como el “Resistiré” del Dúo Dinámico -erigido casi como un himno- y las piezas que muchos músicos interpretan con sus instrumentos en los balcones.

N, de NOTICIAS positivas: enfermos que pasan de la UCI a planta, contagiados que dejan el hospital tras curarse, personas que ayudan de forma altruista a los demás … hay muchas noticias buenas en medio del caos.

O, de ORGANIZACIÓN: los barrios han organizado redes de cuidados a personas de riesgo que están solas en casa y necesitan que alguien les baje al perro o les haga la compra semanal o una “llamada amiga”.

P, de PANCARTAS: dibujos del arco iris con la frase “todo irá bien” han tomado las ventanas e iluminan estos días extraños, desde la confianza compartida de que todo esto pasará.

Q, de QUEDADAS: no salimos de casa pero sí quedamos virtualmente para acercarnos a quienes están físicamente lejos e, incluso, hay quedadas colectivas para participar desde casa en fiestas de disfraces o en concursos de paellas.

R, de RETOS: los móviles se inundan a diario con retos para entretener este tiempo en suspenso: desde dibujar zanahorias a dar toques futbolísticos a rollos de papel higiénico o compartir fotografías de la infancia.

S, de SOLIDARIDAD: dicen que las crisis sacan lo peor de lo que llevamos dentro pero también lo mejor, y una de las cosas buenas de esta pandemia es la solidaridad que ha aflorado para intentar que nadie se quede atrás.

T, de TUTORIALES: que levante la mano quien no se ha visto estos días un tutorial: para quitarse los guantes desechables, fabricar mascarillas, ponerse en forma, hacer un directo en Youtube …

U, de UNIDAD: ‘Este virus lo paramos entre todos’ es uno de los mensajes más repetidos, así como las llamadas a la unidad y a la colaboración de todos, cada uno desde sus posibilidades.

V, de VÍDEOLLAMADAS: ahora que estamos lejos unos de otros, las vídeollamadas nos acercan a nuestros familiares y amigos y nos permiten a diario vernos aunque no podamos tocarnos.

W, de WHATSAPP: gracias a la aplicación de mensajería compartimos fotos, audios, vídeos y mensajes de texto que nos ponen al día con nuestros contactos.

X: el símbolo de la incógnita. No sabemos cuándo se despejarán muchas incógnitas de esta crisis, pero hasta entonces estamos todos en el mismo barco.

Y, de YO ME QUEDO EN CASA. Esta crisis tiene varios lemas que se repiten sin descanso en la televisión y en las redes sociales, como #YoMeQuedoEnCasa o #QuédateEnCasa.

Z de ZUMBA: que podría ser también yoga, meditación y cualquier otra disciplina a la que estamos recurriendo para hacer más llevadero el inesperado confinamiento.

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