Cinco acusados reconocen haber introducido cocaína en Mallorca desde Galicia

Cinco de los 11 acusados de introducir cocaína en Mallorca desde Galicia han reconocido este martes que participaron en el narcotráfico, transportando la droga en vehículos o colaborando en su distribución en la Isla.

Estos cinco acusados han llegado a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía por el que verán sensiblemente rebajada la pena que se les pide.

Uno de ellos fue sorprendido en abril de 2018 por la Policía Nacional cuando estaba sacando la droga de un coche tras llegar en ferry desde Dénia. Otro ha explicado que comenzó a colaborar con la banda tras reengancharse a la cocaína, después de un accidente en el que sufrió la amputación de un dedo.

Por su parte, otros cuatro acusados que ya han declarado han negado su implicación en la presunta estructura criminal. Este miércoles terminarán con los interrogatorios que han quedado pendientes, entre ellos, el hombre al que la Fiscalía sitúa como líder del grupo.

Según la Fiscalía, la agrupación actuó al menos entre noviembre de 2016 y mayo de 2018, año en el que fue desmantelada por una operación policial. La acusación pública pedía inicialmente penas que suman 71 años de prisión y multas que alcanzan los nueve millones de euros en conjunto, pero rebajará las penas para los que han admitido su autoría. Dos de los acusados son reincidentes.

El fiscal describe en su escrito la supuesta estructura criminal y el reparto de funciones entre sus miembros. El presunto cabecilla de la organización se encargaba de dirigir la estructura asentada en Mallorca, de gestionar la adquisición de la droga y preparar los transportes, con la colaboración de otros miembros que se coordinaban con él desde Galicia.

La cocaína se enviaba en vehículos con doble fondo y la droga se distribuía posteriormente a pequeña escala por la Isla. En la operación policial se intervinieron numerosos vehículos, teléfonos y dinero en efectivo, además de diferentes cantidades de droga.

PINCHAZOS TELEFÓNICOS

En la sesión de este martes, a propuesta del fiscal, se han reproducido en la sala algunos de los pinchazos telefónicos practicados durante la investigación. La Fiscalía cree que en estas conversaciones los miembros del grupo utilizaban un lenguaje en clave para evitar ser detectados y citarse en persona para no hablar por teléfono, entre otras supuestas medidas de seguridad.

Uno de los acusados que ha declarado ha negado esta hipótesis y ha dado explicaciones cotidianas a las actuaciones que la Fiscalía considera sospechosas, como que saliera de madrugada en coche para atravesar la Península y tomar un barco desde la Comunidad Valenciana.

Sobre esto, ha mantenido que lo hizo porque un amigo -el presunto cabecilla de la organización- le pidió ayuda con una mudanza, y ha rechazado que el coche transportase droga en un compartimento oculto.

También ha asegurado que cuando le decía a esta persona, por teléfono, que no dijera nada a nadie sobre que iba a Galicia, era porque no quería que una exnovia suya se enterase de que “andaba por ahí”. El hombre ha negado que tuviera “ningún negocio” con el coacusado ni que conociera a otros de los detenidos.

UN ACUSADO DICE QUE GUARDABA LA DROGA INCAUTADA “A UN AMIGO”

Entre los procesados hay dos hermanos acusados de encargarse de la adquisición de la droga y la preparación de los envíos desde Galicia. En el domicilio de uno de ellos se intervino una importante cantidad de cocaína y hachís.

El hombre ha asegurado que el alijo estaba en su casa porque lo estaba “guardando a un amigo”. Cuando la Fiscalía le ha preguntado de quién se trata, el acusado ha dicho que no quería responder para que no hubiera “represalias”.

En cuanto a los 21.000 euros en metálico que se encontraron en su casa, ha dicho que proceden de extracción furtiva de almeja y compraventa de teléfonos.

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