El acusado del crimen de Costa den Blanes niega sus confesiones previas
EFE


El joven acusado de asesinar de 24 puñaladas a su padrastro e intentar matar a su madre con 21 punzadas en enero de 2018 en Costa d’en Blanes ha contradicho sus confesiones previas asegurando que se defendió del ataque del hombre y ha llegado a afirmar que algunas de las cuchilladas son obra de la Guardia Civil.

En el primer día del juicio ante el tribunal del jurado de la Audiencia de Palma, el procesado ha protagonizado una declaración estrambótica que ha hecho desistir del interrogatorio al fiscal y a la acusación particular y ha obligado a intervenir de forma enérgica a la presidenta del tribunal, Mónica de la Serna, que ha reconvenido tanto al presunto asesino como a su defensa.

El acusado, de 29 años y origen ucraniano, solo ha reconocido haber matado a su padrastro de «cuatro o cinco» puñaladas con una bayoneta y un cuchillo de cocina al reaccionar a una agresión previa de él, y ha admitido que clavó el arma militar a la madre, pero «sin querer» y sin ánimo de hacerle daño.

La Fiscalía solicita para el joven 36 años de cárcel por un asesinato consumado con alevosía y ensañamiento y otro en grado de tentativa, mientras que la acusación que representa la familia de la víctima mortal pide 25 años de prisión solo por ese crimen.

El procesado había admitido tanto en declaraciones ante los guardias civiles que investigaron el caso como ante el juez que lo instruyó que en la noche del 11 de enero de 2018, tras una discusión, atacó a su madre con una bayoneta y después al marido de esta, con quienes vivía.

Había detallado que, tras una primera agresión con la bayoneta, con la que asestó tres puñaladas a cada uno, cogió un cuchillo de cocina y les causó una veintena de heridas más con el objeto de asegurar su muerte.

Este relato había sido recogido en los escritos de acusación y asumido por la defensa del procesado, pero este lunes él ha cambiado su versión y, en una exposición contradictoria y confusa, ha sostenido que se defendió del marido de su madre y que la acuchilló a ella sin intención de hacerlo.

Incluso ha negado que fuera suya la voz de la llamada al 112 en la que, supuestamente él, informa de que hay dos cadáveres en su casa. La magistrada presidenta del tribunal, tras escuchar la grabación, ha pedido al acusado que confirmara que negaba que esa era su voz, aparentemente idéntica.

La madre y víctima del procesado, que ha declarado como testigo por videoconferencia desde otra sala para evitar compartir espacio con su hijo, ha explicado que tras empujarla por un comentario que no le gustó, el joven se fue a su cuarto y volvió con una bayoneta que le clavó en varias ocasiones, y que después hizo lo mismo con su marido.

Ha confirmado que escuchó cómo, mientras acuchillaba a su esposo, el acusado, a quien su padrastro había tratado de ayudar buscándole empleo, le recriminaba: «No me decías rusito, pues toma rusito».

Cuando ella y su marido estaban tirados sobre el suelo, él fallecido o a punto de morir y ella malherida, su hijo, que se había cambiado de ropa, le tomó el pulso en varias ocasiones para ver si seguía viva, ha recordado.

La defensa del procesado, ejercida por una letrada del turno de oficio, ha tratado de poner de manifiesto que el presunto asesino tenía una dolencia mental que le hacía escuchar voces y por la que estuvo internado un mes en un psiquiátrico de Ucrania, aunque la magistrada presidenta del tribunal le ha reprochado que no haya acreditado estas circunstancias y la madre ha declarado que no sabía nada.

El joven ha explicado que se sentía maltratado por su madre y su padrastro, que «abusaban» de él por instarle a trabajar, y ha aludido también a su infancia «un poco difícil» por la sucesión de cambios de hogar.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.