Una paciente de Son Llàtzer Llevo dos meses con la barriga gangrenada y los médicos ni me miran


Montse Pérez tiene 52 años y a lo largo de su vida ha pasado por muchas operaciones en las rodillas por diversos problemas que ha tenido. La última de estas operaciones le salió «muy cara» y ha derivado en un grave caso de gangrena en una herida en la barriga.

Montse ha querido dejar claro a Crónica Balear que no es «partidaria de la cirugía plástica» y que jamás se hubiera «metido en un quirófano por motivos estéticos, respeto a quien lo hace, pero yo nunca lo hubiera hecho».

¿Y cómo llegaste a pasar por el quirófano por ese motivo?

Tengo que remontarme a hace  cinco años, cuando tras varios intentos de ponerme una prótesis en la rodilla, acabé cogiendo una bacteria en quirófano, en el hospital de Son Llàtzer. Me pasé ocho meses en una  silla de ruedas y cogí mucho peso. Pero necesitaba ponerme la prótesis en la rodilla. Entonces los doctores decidieron que, como no había manera de adelgazar porque no podía moverme de la silla de ruedas, lo mejor era hacerme una reducción de estómago.

¿Pasaste ocho meses en silla de ruedas porque cogiste una bacteria en quirófano?

Sí, y por este motivo puse una demanda  al hospital de Son Llàtzer y a su gerente. El día 14 de agosto tengo cita con el médico forense.

Y al final te hicieron la reducción de estómago

Sí, me derivaron a Son Espases y me hicieron la reducción de estómago. Pero un día, de repente, recibí un SMS con una cita para un cirujano. Yo pensé que era algo rutinario, por la reducción de estómago, pero la cirujana me dijo que tenía que volver a operarme, no paraba de «berrear» que estaba obligada a retirarme la piel restante que había quedado al adelgazar, así que, aunque no estaba de acuerdo, lo firmé todo.

Al día siguiente llegó otro SMS con cita al endocrino, luego pasé por el anestesista… mi idea era que llegara el momento de operarme y decirles que no iba a ir. Finalmente me operaron el 29 de mayo… en nueve días estuvo todo hecho.

¿Nueve días en Son Llatzer para una operación que, en realidad, era de estética?

¿Verdad que es extraño? Nadie entiende la urgencia con la que esta señora me operó… hay una lista de espera inmensa, ¿cómo es que a mí me operó tan rápido? El exceso de piel no me afectaba para nada, me daba  igual, no necesitaba quitarlo…

Me  operaron el 29 de mayo, y el día 31 me dieron de alta a pesar de que tenía fiebre. Al día siguiente me fui a hacer una cura, y al otro ya vi que la faja ortopédica que me habían mandado llevar estaba manchada de sangre. Ese mismo día la doctora que me había operado me pinchó la barriga y empezó a drenarla, me volvió a tapar con la faja y puso esparadrapo extra para que no me saltara la herida.

Pero algo no salió bien

Nada salió bien. Al día siguiente  tuve que regresar a urgencias porque estaba sangrando de nuevo… sólo bajando las escaleras mecánicas del hospital, después de que me atendieran, y la  herida ya estaba reventada de nuevo, había sangre por todo, parecía un asesinato… así y todo me tuvieron cinco horas en la sala de espera. Cuando por fin me vieron, me dijeron que me podrían un antibiótico porque parecía que había una infección… esto fue a las seis de la tarde… pues no me lo dieron hasta las diez de la noche. Me tuve que quedar ingresada, y la doctora no paso a verme hasta una semana después.

¿Qué pasó durante el tiempo que estuviste ingresada?

Hablé con el gerente del hospital. Yo ya les había puesto una denuncia por la bacteria que cogí en quirófano… le expliqué lo que me estaba pasando, que toda esta situación me estaba quitando la vida… Él se limitó a decirme que la doctora le estaba haciendo un favor, que no sé yo qué favor sería ese, pero a mí me  está matando.

Las enfermeras y el personal de planta es muy amable y eficiente, pero lo que son los  doctores y los supervisores… las enfermeras ni siquiera quieren tratar con la cirujana plástica porque las menosprecia…

Y a la semana esta doctora fue a visitarte

Si, entró muy suave, muy calmada, me preguntó que qué me había pasado… Pues dígamelo usted, ¿no?. Entonces me empezó a explicar que ella era una de las mejores cirujanas plásticas, que había estudiado en las mejores universidades y que tenía másteres y qué sé yo. Le dije que eso daba igual, que podía tener todos los títulos que quisiera, pero que le faltaba humildad y empatía con los pacientes y con el personal… no sé de dónde me salió, la verdad… a mí me importa lo que me ha hecho a mí, y todo lo demás me da igual. Entonces ella rechazó volver a llevarme y, en realidad, todos los médicos pasan de mi olímpicamente. Viene uno, me mira la herida y se va. Y ya llevo así dos meses y una semana.

¿Saben cuándo te recuperarás del todo?

Es que no me dicen nada. El médico me ve en la camilla y ni me toca, se acerca y se marcha. Nadie ha sido capaz de decirme «no te preocupes, Montse, te vas a poner  bien». Incluso un doctor me dijo que el domingo estaría de guardia, que pasara por ahí y podría verme. Esto no es normal. Quien me hace las curas es la enfermera, y ya ha avisado de que tengo mucho dolor y el lado izquierdo inflamado.

Vivo en una película de terror, he tenido que ir cada dos horas a S’Escorxador porque no paraba de supurar líquido, constantemente me tienen que hacer curas porque la herida no está cerrada, ya no sé cuántas veces he ido a Son Llàtzer, y me hacen pasar a planta directamente para que no quede constancia en urgencias. Esto es un infierno, y nadie me da ninguna explicación sobre cómo evoluciono, cuándo me curaré.

¿Has denunciado al hospital?

Si, y me he enterado de que la doctora me ha denunciado a mi por amenazas de muerte, y tengo una orden de alejamiento… pero sólo la he visto dos veces en mi vida, así que no sé de dónde se ha sacado las amenazas, y tampoco he recibido ninguna orden de alejamiento ni nada. He denunciado al hospital, al gerente y a la doctora. Parezco una abuela de noventa años, tengo la espalda dolorida, no me puedo estirar porque la rodilla no me lo permite… esta maldita operación que me hizo esa señora me está trayendo mil y un problemas.

Montse Pérez ha explicado a Crónica Balear que, casi al mismo tiempo que a ella, cinco mujeres fueron operadas por la cirujana plástica y las cinco han tenido los mismos problemas. Ellas no han querido denunciar porque, según Montse Pérez, «el hospital las ha amenazado, pero yo no tengo miedo, a mí saben que no pueden hacerme nada porque desde el primer día le dije al gerente que lo había denunciado. No pueden jugar con nuestras vidas como lo están haciendo».

Además, añade, ha recibido una  carta del Ibsalut diciendo que solicite una indemnización por su caso. «Es indignante, yo quiero mi salud, mi cuerpo sano y poder hacer vida normal, quiero que curen el estropicio que me han hecho, y ellos pretenden ofrecerme dinero, no quiero dinero, quiero mi salud y una vida normal».

LA RESPUESTA DEL IBSALUT

Crónica Balear se ha puesto en contacto con el IBSalut para tratar de obtener respuestas a todas las preguntas planteadas por este caso.

Desde esta administración, que conoce la situación de Montse, han llamado a la cautela porque el caso aún no se ha resuelto por la vía judicial. Se ha confirmado que la cirujana plástica puso una denuncia que acabó con una orden de alejamiento, y que el gerente de Son Llàtzer, en un intento de mediar, retiró a la cirujana de la atención a Montse y en su lugar le asignó al jefe de servicio.

En cuanto a la falta de información aseguran que, dadas las circunstancias y lo complicado del caso, ningún médico se atrevería a dar unos plazos en los que la paciente se recuperara por completo. Se trata de un cúmulo de patologías que han convergido, por lo que ningún facultativo es capaz de prever cuándo se recuperará.

Respecto a la obligatoriedad de la operación plástica el IBSalut insiste en que los médicos recomiendan pero no obligan, y que siempre se hace firmar al paciente para pedir su consentimiento por escrito, luego en ningún momento se puede obligar a nadie a pasar por quirófano si no lo desea.

Desde el IBSalut concluyen explicando que el caso está ante el juez, por lo que piden cautela hasta que haya una decisión en firme. También se explica que la mayor prioridad de la administración es que todos los pacientes reciban el servicio y la atención óptimas, pero que en el caso de no ser así, existen departamentos en los que pueden reclamar y serán escuchados.

2 Comentarios

  1. Entre ellos se protegen, y los abogados de la compañía Zurich hacen el resto! Que no decaiga en la lucha y ojalá le toque un juez que vea las cosas cómo son y no haga caso a la excusas y mentiras que acostumbran a decir para defenderse!

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