Hablan mujeres afectadas por Essure Nos tienen que quitar órganos para retirarlo de nuestro cuerpo


aEl dispositivo Essure se ha estado utilizando desde el año 2003 como un anticonceptivo permanente para mujeres que no desean tener hijos, o para aquellas que no desean más. Es irreversible en todos los casos. Su retirada siempre conlleva pérdida total o parcial del aparato reproductor.

El método consiste en colocar una pequeña espiral de metal y fibra en las trompas de falopio, que genera tejido cicatrizal y que las bloquea, es decir, crea una barrera que impide a los espermatozoides llegar al óvulo y, consecuentemente, conseguir un embarazo. Se colocaba en consulta ginecológica y se «vendía» como un método sencillo, sin hospitalización y de una  muy rápida recuperación. En una tarde la mujer podía salir y hacer vida normal.

RETIRADO DE LA SANIDAD EN 2018

En Essure confiaron más de 80.000 mujeres en España, pero en 2018 se tuvo que retirar de la venta: llevaba metales pesados como níquel que han causado inflamaciones pélvicas, en algunos casos no cumplía su cometido porque la mujer quedaba embarazada, los muelles se movían de sitio y generaban perforaciones en el útero, en las trompas, en los intestinos… La respuesta oficial fue que la farmacéutica que la comercializaba no había renovado un documento.

Ahora mismo en España hay cerca de 2700 mujeres que sufren las consecuencias de Essure. En Baleares hay entre 130 y 150. La Plataforma Libre de Essure calcula que las afectadas son más ya que, cuando las operan, dejan la organización, de manera que pueden haber pasado por ella entre 4.000 y 5.000 mujeres desde el 2018.

La Plataforma Libre de Essure se ha puesto en contacto con Crónica Balear para explicar los problemas de salud a los que se enfrentan estas mujeres y para denunciar que el protocolo de sanidad para la retirada del dispositivo de los cuerpos de las afectadas no se está llevando a cabo.

MÓNICA SIERRA: «ME QUITARON LAS TROMPAS DE FALOPIO Y EL ÚTERO»

Mónica Sierra es una de las administradoras de la Plataforma Libre de Essure en Baleares. Ella tiene 37 años y cinco hijos. Se colocó el dispositivo en abril de 2017. En junio empezó a sufrir muchos dolores, pinchazos, incapacidad para levantar las piernas… «Me dijeron que era lumbago, pero no, se trataba de una inflamación pélvica».

Hablan mujeres afectadas por Essure Nos tienen que quitar órganos para retirarlo de nuestro cuerpoComo pudo saber más tarde «uno de los muelles se había caído en el útero y tuvieron que operarme de urgencia, me quitaron las trompas de falopio y el útero, tuve una hemorragia interna y he tenido hasta treinta y dos grapas en la barriga».

Asegura que «esto no se lleva bien, me quedan secuelas» y que al retirarle el útero se enfrenta a una menopausia precoz. Además los metales de Essure pueden causar fibromialgia y,en su caso, «muchos problemas en el intestino».

Antes de la implantación se tenían que haber hecho unas pruebas de alergia que jamás se realizaron. «El dispositivo lleva grandes cantidades de níquel, aunque los ginecólogos dicen que es plata». En teoría «es lo más fácil del mundo, menos invasivo que una ligadura de trompas, mucho más barato porque no se necesita quirófano, te lo ponen y en una hora estás en casa. Pero la realidad es que no se hicieron las pruebas pertinentes y que nos han tratado como conejillos de indias«.

EL IBSALUT CONOCE LA SITUACIÓN DE ESTAS MUJERES

La Plataforma Libre de Essure en Baleares ha acudido al Ibsalut, ha interpuesto las correspondientes demandas pero no ha recibido respuesta alguna. Mónica, por ejemplo, es camarera de piso. «No sólo he perdido órganos de mi cuerpo, también he estado 22 meses de baja, y me enfrento a que me despidan constantemente». Además los metales hacen que «se pierdan piezas dentales, que el pelo y la piel sufran… yo dentro de lo que cabe estoy bien con mis secuelas, pero hay mujeres que han acabado en una silla de ruedas«.

Además, denuncia «en el Ibsalut nos conocen y se pasan la pelota los unos a los otros».

EXIGEN QUE SE CUMPLA EL PROTOCOLO DE RETIRADA DE ESSURE

Cuando Essure se quitó del mercado, Sanidad estableció, junto a la Plataforma Libre de Essure, un protocolo para la retirada segura del dispositivo. El protocolo contemplaba hacer pruebas a todas las mujeres implantadas para descartar las patologías que provoca el dispositivo. Sin embargo, según explica Mónica Sierra «los  ginecólogos no hacen estas pruebas porque directamente descartan que Essure haya dado problemas, así que sólo intervienen a las mujeres a petición del paciente, es decir, se quitan de responsabilidades».

Muchas de estas mujeres se ven obligadas a contratar un seguro privado porque la Seguridad Social les pone impedimentos. «A algunas nos mandan a psiquiatría… como si tuviéramos problemas mentales» explica Sierra.

Además Essure ni siquiera ha cumplido, según la Plataforma, con la promesa de no tener embarazos no deseados. Ha habido casos de afectadas a las que se les ha caído un muelle y se han quedado embarazadas, otras a las que casi se les perfora en intestino, casos de fibromialgia, inflamación abdominal, problemas digestivos, problemas con la pareja. «El tema sexual es imposible, hay mujeres a las que les duele tanto que no pueden tener relaciones» dice Mónica Sierra.

CAROL HERNÁNDEZ: «UNO DE LOS MUELLES SE ME CLAVÓ EN EL INTESTINO»

Carol Hernández también forma parte de la Plataforma Libre de Essure. En su caso decidió implantarse porque ya tenía dos hijos. Sufre de baja coagulación en sangre, lo que significa que es mejor que se mantenga alejada de los quirófanos. «No me podía hacer una ligadura de trompas por mi patología previa, así que me ofrecieron Essure como algo maravilloso:100% titanio, a la media hora me podía ir a mi casa a hacer vida normal… a los tres meses de ponérmelo me hice una prueba, que ni siquiera llegué a ver, y me dijeron que todo estaba perfecto».

En el caso de Carol los problemas empezaron cuatro o cinco años después. «Tenía dolores de cadera, la comida me sentaba mal, mucha infecciones de orina… y lo achaqué todo al estrés, los niños, la casa, el trabajo, no hacer deporte, no comer bien… los médicos me dijeron que todo estaba bien y que yo era muy sensible, así que estaba somatizando el estrés en forma de dolores».

Carol se apuntó a yoga, hizo sesiones de relajación, tratamientos anti nervios… pero cada vez se encontraba peor. «Un día, en el 2016 buscando por Internet encontré la entrevista de una mujer a la que le pasaba lo mismo que a mí, pero no decía nada de Essure. Contacté con ella y resultó ser de la Plataforma, hablamos y me sugirió que me hiciera algunas pruebas. En la primera de ellas resultó que el médico me había hecho un regalito, y que en lugar de dos implantes llevaba tres».

En esta ocasión Carol exigió ver la prueba y así se descubrió cómo, en el momento de la implantación, el médico había «perdido» uno de los muelles dentro de su cuerpo y le había añadido un tercero. El implante perdido se le había clavado en el intestino, poniendo en grave peligro su vida.

El ginecólogo «me dijo que estas cosas pasan y se ofreció a quitármelo, pero yo ya no me fiaba de él».

Carol pidió traslado a otro médico que le operó, con los riesgos que supone para ella entrar en quirófano, y que le tuvo que quitar las trompas de falopio. Ahora está a la espera de otra operación para que le quiten el útero, porque aún quedan restos de Essure en su organismo.

CASOS EN TODA ESPAÑA

Según la plataforma, en Córdoba una mujer murió a raíz de las operaciones a las que se tuvo que someter. En Ibiza hay otra que se operó y que ahora le han dicho que tiene restos de los muelles en su cuerpo

Ana Maria Perea también es de Córdoba y cuando la llamamos, acaba de salir de la revisión. «Me han dado el alta, tengo a los bichos, como yo los llamo, en la mano». Ana María asegura que ha pasado los tres peores años de su vida, que ha perdido más de treinta kilos porque vomitaba todo lo que ingería y que en su caso «llevaba un Essure partido y pinchado en el ovario izquierdo, tuvieron que tirar de él para sacarlo, pero peor ha sido llevarlos, ahora me siento mucho mejor».

LA PLATAFORMA: «HAY ESPERANZA, PODEMOS AYUDAR A MUCHAS MUJERES DE MALLORCA»

Mónica Sierra asegura que la Plataforma está ahí para ayudar a todas las mujeres que se encuentran mal y que no saben que es por culpa del Essure. En Mallorca hay muchas mujeres implantadas y el objetivo de la Plataforma es «que sepan que existimos y que pueden contar con nosotras».

Esperan que el Ibsalut se implique en el caso y que los protocolos pactados se cumplan y, a las mujeres que se tenga que indemnizar, que se las indemnice.

LA RESPUESTA DE LA CONSELLERIA DE SALUD

Crónica Balear se ha puesto en contacto con la consellería de Salud, para obtener una explicación a la situación que viven estas mujeres. De esta manera se ha contactado con Ana Torrent Colomer, Coordinadora de Ginecología del Hospital de Son Espases.

«En Baleares, como en toda España, tenemos muchas mujeres que se pusieron los implantes Essure» explica Ana Torrent «en Son Espases desde el 2002 se ha implantado a más de mil mujeres y hemos retirado quince, aunque habrá más porque hay lista de espera»

A las pacientes a las que ha sido necesario retirar el Essure ha sido inevitable quitarles las trompas de Falopio pero «no quitamos los ovarios porque ellos son los encargados de la función hormonal, de tal manera que así no provocamos una menopausia precoz». La parte «positiva» de retirar las trompas, explica Torrent, es que disminuyen las posibilidades de padecer cáncer de ovario.

Preguntada sobre las mujeres de Baleares y los diversos problemas que han explicado a Crónica Balear, Ana Torrent asegura que no puede hablar de casos que no conoce pero que este año «se ha puesto en marcha un protocolo específico para pacientes con Essure que tienen síntomas asociados con los implantes».

Según este protocolo, elaborado por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia,  la paciente solicita una visita en la que explica los síntomas que tiene y, si coinciden con los que provoca el anticonceptivo, éste se retira.

«La paciente debe firmar un consentimiento informado para retirar el Essure, es decir, firman que saben que puede haber complicaciones, aunque éstas son pocas». Esas complicaciones incluyen lesiones de vísceras, problemas en el sistema urinario, pérdida de otros órganos del aparato reproductor…

«Puede ser que al principio a estas mujeres no se las escuchara, pero todas las que vienen a Son Espases con estos síntomas no tenemos porqué no creerlas, así que les ofrecemos lo que marca el protocolo: retirada del Essure con la trompa incluida, en la mayor parte de casos se hace así y no hay ningún problema, si algo quedara en el útero y tiene síntomas, y desea que se lo quiten, es una decisión que tiene que tomar la paciente».

Muchas de ellas, según los testimonios recogidos por Crónica Balear,  lo pasan tan mal y sufren tantos dolores que no tienen más remedio que tomar esa decisión y perder otra parte de su cuerpo

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