Dos descendientes de víctimas del franquismo en Mallorca piden la apertura de la fosa de Manacor


Francisca Alomar Jaume y Bartolomea (Tolita) Riera Alomar, descendientes de víctimas del franquismo mallorquinas, han pedido este miércoles en los Juzgados de Vía Alemania la apertura de la fosa de Manacor para encontrar los restos mortales de sus familiares.

Ambas han declarado ante la justicia en los Juzgados de Vía Alemania en Palma por primera vez en el marco de la querella argentina contra los crímenes de franquismo. Las declaraciones han tenido lugar en estos juzgados de Palma por petición de la jueza María Servini, que lleva la causa contra el franquismo en Argentina.

En primer lugar ha declarado Tolita Riera, nieta de las víctimas. Su declaración se ha prolongado durante una media hora y, minutos después ha entrado su tía, Francisca Alomar, de más de 90 años, que busca justicia tanto para su madre, Margalida Jaume, como para su padre, Antoni Alomar, que fueron asesinados en Manacor en agosto de 1936, estando ella embarazada de siete meses.

Tras sus respectivas declaraciones ante el juzgado, Tolita Riera –la nieta– ha atendido a los medios de comunicación. Así, ha explicado cómo en agosto de 1936, Antoni, su abuelo, fue trasladado a la comisaría de Manacor donde fue retenido. Una semana más tarde, sin haber tenido noticias suyas, un grupo de franquistas se personó en el domicilio familiar y «con engaños», diciéndole que iban a poner en libertad a su marido, convencieron a Margalida, su abuela, para tomarle declaración en comisaría.

Según ha explicado, cuando Margalida se presentó en comisaría, soltaron a su marido pero a ella no. Tal como ha dicho, al cabo de un par de días, Francisca Alomar –su tía– y su madre –ya fallecida–, de ocho y 11 años, se encontraron la casa abierta de par en par y sin rastro de su abuelo. «Desde entonces no volvieron a ver nunca más a su padre ni a su madre, que no había salido de comisaría», ha dicho.

Por su parte, Francisca Alomar ha lamentado que no se hayan encontrado los huesos de sus padres. «No los han encontrado y no saben nada. No sé ni donde los han enterrado ni donde están muertos ni donde los han matado», ha censurado para luego decir que desea que encuentren sus huesos y poder poner un ramo de flores en su tumba.

1 Comentario

  1. Cuento siete, un gentío…. Contando la abuela que la han puesto ahí a la pobre… Que pesados son 100 años después…

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