Es un tramo de carretera de apenas 500 metros que se ha convertido, en unos pocos años, en un auténtico punto negro en el que comienzan a acumularse de forma alarmante los accidentes mortales.

Se trata de la parte de vía que discurre entre el hospital de Son Llàtzer y la localidad de Son Ferriol, en la carretera Vieja de Sineu y dentro de los límites de Palma.

En 2011, por ejemplo, un matrimonio de 77 años que acababa de salir del hospital, cruzaba la calzada en un punto de ese tramo y fue arrollado por la conductora de un vehículo, causando la muerte de la anciana y provocando heridas graves a su marido.

En mayo de 2014 un Citroen Xsara embistió a dos motoristas que estaban en el arcén, matando a uno de ellos y causando heridas de gravedad al otro. En este caso, el conductor del coche se dio a la fuga tras el accidente.

La primera víctima mortal en carreteras en 2018 también se registró en ese tramo maldito: un motorista de 47 años falleció a las 5:30 horas de la madrugada debido a las graves heridas que sufrió tras impactar contra la isleta situada en la salida que conduce hacia Son Llàtzer.

Unos meses más tarde, en mayo, otro motorista (de 52 años) perdía también la vida de madrugada tras golpear contra una de las señales de tráfico que se habían instalado para desviar la circulación hacia Son Ferriol. Las investigaciones apuntaron desde un primer momento a la falta de iluminación como causa del accidente.

Y ahora dos jóvenes, de 18 y 19 años, luchan por salvar sus vidas tras resultar gravemente heridos después de chocar con su moto contra una furgoneta el pasado sábado.

En todos estos accidentes, el denominador común ha sido la falta de luz. Los accidentes se han producido a última hora de la tarde (como en el último accidente reseñado que tuvo lugar poco después de las 20:00 horas) o de madrugada.

Cabe preguntarse, ante esta situación, qué lógica es la que se ha seguido para proceder a colocar más de cuarenta farolas en apenas 300 metros para iluminar tan solo el paseo peatonal que discurre paralelo a la carretera que, sin embargo, permanece sumida en la más absoluta oscuridad en ese peligroso tramo.

Se da la circunstancia que a la salida de la rotonda de Son Ferriol hay colocadas potentes farolas que iluminan tanto la carretera como el espacio circundante, permitiendo una completa visibilidad. Pero esta situación se mantiene poco más que unos veinte metros para caer después en la más completa negrura hasta llegar al tramo de vía peatonal donde se levanta ese bosque de farolas… que sigue manteniendo a oscuras una carretera mortal.

7 Comentarios

  1. Con un par de radares fijos y otros tantos móviles desde Palma asta sineu se soluciona y más control policial no pasarían tanto el pedal y no tanto gas

  2. Estimada Carolina. Si vivieras en Son Ferriol, entenderías que no es una chapuza de obra, sino una obra en la cual han creado un gran paseo que todos lo vecinos de Son Ferriol aprovechan ya para ir a dar grandes paseos y poder llegar al hospital andando.

    • A ver como lo explico que parece que no entendéis el problema.
      El paseo me parece maravilloso, pero lo que no es normal, que se gastan miles de euros sólo para iluminar el paseo y no aprovechar a iluminar toda la carretera. Con unas farolas normales matarían dos pájaros de un tiro.
      A ver si lo entienden

  3. Idò m’expliques es perquè van creuar per allà?? Quan no hi ha cap pas de peatons ni res. Alomillor no va ser per culpa de sa llum sinó per no complir les normes i al final passen desgracies

    • Deja de decir tanta tonterías por favor. Tanta gente muerta en esta carretera y usted intenta justificar esta chapuza de obra.

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