Sant Sebastià concierto guitarristas escenario
Foto:Isabelle Sleijpen


La lluvia respetó, por unas pocas horas, las múltiples celebraciones que como cada año Cort había previsto para celebrar Sant Sebastià, el patrón de Ciutat.

Con un ambiente familiar ya de buena tarde por el centro de Palma, pequeños y mayores esperaban la salida de gigantes y “caparrots que fueron desde Cort, a ritmo de xeremies, hacia las diferentes calles del centro hasta que se detuvieron un buen rato danzando en la plaza Major, donde se congregó una buena cantidad de público infantil.

Quien no perdonó fue el frío, que por fin ha aparecido en Mallorca después de una Navidad con días primaverales. Tampoco faltaron a su cita anual aquellos palmesanos que, bien pertrechados de material y viandas para torrar no quisieron perderse la tradicional ocasión; o aquellos que se acercaron hasta el centro con ganas de asistir a los conciertos, y que tomaron las calles con ganas de disfrutar la noche más viva de la ciudad.

Hubo, como cada año, música para todos los gustos. Go Cactus en la plaza Joan Carles I o El Parra en plaza de la Reina fueron abriendo la velada mientras Palma se llenaba de ecos, de humo y de música.

Como cada año, los gustos musicales se agruparon por plazas. En la plaza del Olivar, los amantes del swing y del rockabilly pudieron asistir a las actuaciones de Hi Hats Swing & Lindy Hop, Guisando Big Band o los Black Cats.

La zona de Jacint Verdaguer acogió a la música más urbana con la actuación de Brisa Fenoi, una de las más esperadas, Trigga, Babi Blackbull y Phussiyon Live Band.

Bruno Sotos, el mallorquín que afianza su carrera pasito a pasito, dio cuenta de su repertorio en la plaza Porta Pintada, mientras Calabruix actuó en la plaza Major, lugar donde por cierto se instaló el único fogueró oficial y que sería testigo horas más tarde de buena música africana y del Caribe.

También Dj Kanas actuó en la plaça des Mercat, lugar en el que por cierto, se tuvo que esperar bastante porque había muchísima cola para torrar.

Lo que sí se notó fue una afluencia menor que otros años, cosa que no sabemos si atribuirlo al frío o a la propuesta de Cort.

Sin embargo, los más esperados fueron los vallisoletanos Celtas Cortos, viejos conocidos de la revetla palmesana, quienes cada vez tienen entre su público personas con edades más dispares porque si una cosa han sabido hacer bien es enamorar a varias generaciones. El tinerfeño XRIZ tomó el relevo, y tras ellos, el incombustible Joan Campos puso a todo el mundo a bailar con la buena música que siempre le acompaña.

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