Laia Sanz
MEDIAGÉ COMUNICACIÓN


La piloto española Laia Sanz (KTM) ha realizado balance de un “Dakar especial” en el que “la falta de fuerzas se suplió con ilusión” hasta finalizar en la undécima posición de la clasificación de motos y, aunque garantiza su participación en 2020, ha pedido un cambio a la organización para que la prueba recupere su tradición de “ir a sufrir”, esa “magia” que no conoce una nueva generación de pilotos que a veces “se queja mucho”.

“Cuanto más pasan los días más contenta estoy. Si en noviembre me dicen esto no me lo creo porque estaba realmente mal y pensaba que ni iría al Dakar y que si iba, no acabaría. Encontrarme más o menos bien e ir tirando cada día fue un regalo. Pensando en las circunstancias ha sido mi mejor Dakar, es el que más he disfrutado. La falta de fuerzas se ha suplido con ilusión. En los malos momentos se aprende más que en los buenos y por eso este Dakar ha sido especial”, reflexiona Sanz en una entrevista concedida a Europa Press.

Repasando cómo fue la prueba, explica que “la primera etapa fue durilla”, ya que se “encontraba muy lenta después de cuatro meses sin tocar la moto”. “Llegué la treinta y pico, que no es mi lugar, pero fui lista y me lo tomé con calma. Aún así me costaba ver que delante a gente más lenta que yo. Iba con un pelín de miedo y desconfianza, no cogía el ‘feeling’. A partir del tercer día empecé a coger mucho ritmo”, recuerda.

La piloto de Corbera de Llobregat sufrió el año pasado una doble infección vírica y bacteriana que llegó a afectarle al corazón y que le hizo temer no solo por este Dakar, sino por su carrera, pero de la que ya está recuperada. “Ahora mismo estoy reventada, pero es el cansancio normal después del Dakar. Me encuentro sana, que es lo importante”, dice, añadiendo que no existen certezas con este tipo de enfermedades.

“No sé si puedo volver a sufrir algo así. Cogí una bacteria que cualquiera puede coger. Me pasó cuando estaba pasando una mononucleosis y al estar un poco floja cogí la infección de esta bacteria puñetera. Todos estamos expuestos a coger cosas por mucho cuidado que tengamos. Además, nosotros con todo lo que viajamos a países raros es fácil pillar cualquier cosa”, analiza.

Superada esta situación, mira al futuro y avanza que le “gustaría mucho correr en coches algún año”. “Pero tendría que ser con un coche competitivo porque me gustaría ver realmente hasta dónde puedo llegar. De momento el año que viene vuelvo a correrlo en moto seguro con KTM y luego ya veremos”, zanja.

NOSTALGIA POR LAS “LIADAS GORDAS” DE ANTAÑO EN EL DAKAR

En cuanto a esta novedosa edición disputada íntegramente en Perú y casi exclusivamente sobre dunas de arena, la catalana pide “pensar cómo era el Dakar hace 20 años”, cuando “mucha gente quedaba fuera de la carrera y eso era parte de la magia, ir a sufrir”.

“Es de lo que se trata. Ahora la gente se queja mucho. Lo bonito de la carrera es que te lleva al límite. La organización lo ha tenido fácil este año para salvar el Dakar. Está claro que no es el Dakar que más nos ha gustado, pero han hecho un buen trabajo”, arropa a la organización, aunque añade que este año “ha faltado navegación”.

“El problema es que hay una generación nueva de pilotos muy rápidos que vienen del motocross y que en cuanto se pierden se quejan de que el ‘roadbook’ no estaba bien. Falta un poco de cultura ‘dakariana’. Entiendo que es difícil montar una carrera así tal y como está el mundo, pero a mí me gustaría que volviera a eso”, pide.

En este sentido, recuerda que en el pasado se daban “liadas gordas” con averías y extravíos que dejaban fuera a grandes favoritos, algo que le daba “mucho interés a la carrera”. “Este año en motos nos perdimos un poco un día, pero el resto no ha habido liadas. El último día los primeros se jugaron la victoria en pocos minutos y eso no es normal, deberían llegar al último día con una hora de diferencia”, reclama.

“ALONSO DARÍA ATRACTIVO, PERO LO QUE HACE FALTA ES UN BUEN RECORRIDO”

Preguntada por su compatriota Joan Barreda, que un año más tuvo que abandonar cuando se encontraba en la pelea por el título, Sanz opina que “en el Dakar puedes tener mala suerte un año, pero tantos malos años seguidos ya no es mala suerte”. “El Dakar lo ganan pilotos rápidos, pero sobre todo el piloto más inteligente. No vale solo dar gas. Rápidos como él hay diez tíos y el nivel del Dakar ha subido mucho”, reflexiona.

En cuanto a la posibilidad de que Fernando Alonso participe en el Dakar 2020, reconoce que el doble campeón mundial de Fórmula 1 “daría atractivo a la carrera porque un nombre como él vaya donde vaya arrastra muchísimo”, pero que “el Dakar de por sí ya es una carrera muy importante y mediática”.

“Más que esto espero que la organización trabaje en un buen recorrido para el año que viene. Eso es lo que más le conviene a la carrera. No serviría de nada tener otro Dakar raro como este año con un Fernando Alonso”, finaliza.

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