mujer fumando cigarrillo
FLICKR/ STACIE DAPONTE

Un fármaco experimental, que se prueba en un ensayo aleatorizado en fase 2 que se realiza con 70 hombres, ha demostrado reducir el consumo de cannabis y reducir los síntomas de abstinencia en hombres con dependencia o trastorno por uso del mismo en comparación con el placebo, según una investigación de Connecticut Healthcare System, el Connecticut Mental Health Center, la Yale University School of Medicine y la Northeastern University (Estados Unidos) publicada en ‘The Lancet Psychiatry’.

En concreto, el fármaco ‘PF-04457845’ es un inhibidor de la amida hidrolasa de ácidos grasos, una enzima que descompone un químico endocannabinoide natural principal en el cerebro llamado anandamida y que actúa sobre los receptores de cannabinoides del cerebro como lo hace el cannabis. Menos amida hidrolasa de ácidos grasos significa niveles más altos de anandamida, lo que potencialmente puede mejorar el estado de ánimo y reducir la ansiedad.

“Se han probado muchos fármacos por su habilidad para reducir el consumo de cannabis y el síndrome de abstinencia, pero ninguno se ha revelado consistente para trabajar tanto en los síntomas de la abstinencia como en la recaída”, ha explicado el profesor de la Yale University, Deepak Cyril D’Souza, que ha liderado el estudio.

“Además, a diferencia del cannabis o su principal activo, el delta-9 tetrahidrocannabidol, los inhibidores de la amida hidrolasa de ácidos grasos no parecen tener efectos psicoactivos o de recompensa, por lo tanto no es probable que impliquen abuso”, ha agregado el investigador.

Por otro lado, el profesor D’Souza ha puntualizado que el ‘PF-04457845’ se toleró bien, aunque ha reconocido que “se necesita más investigación en una muestra más grande para demostrar que es seguro y efectivo para el tratamiento de personas, particularmente en mujeres, y otros entornos ambulatorios a largo plazo”.

El trastorno por uso de cannabis, que afecta a aproximadamente 13 millones de personas en todo el mundo, se caracteriza por un patrón de consumo problemático continuo a pesar de las consecuencias negativas, como el deterioro social y funcional, la tolerancia y los síntomas de abstinencia.

Los síntomas de abstinencia del cannabis incluyen ansia por consumirlo, irritabilidad, ira, depresión, trastornos del sueño y disminución del apetito y el peso. Todo ello hace que sea difícil dejar de fumar. De forma paralela, no existe ningún tratamiento farmacológico aprobado para el consumo problemático de cannabis.

LA INVESTIGACIÓN

Para el estudio, 70 hombres de entre 18 y 55 años con trastorno por uso de cannabis fueron aleatorizados para recibir cuatro miligramos diarios de ‘PF-04457845’, un total de 46 participantes, o para recibir placebo, 24 hombres, durante cuatro semanas.

Todos fueron ingresados en un hospital durante una semana para tratarse la abstinencia y la retirada del cannabis. Luego fueron dados de alta y continuaron durante las tres semanas restantes de tratamiento como pacientes ambulatorios.

La adherencia al fármaco se confirmó mediante videollamadas y recuento de píldoras, y se corroboró mediante la concentración semanal en sangre de ‘PF-04457845’ y anandamida. El consumo de cannabis, por su pate, se evaluó mediante un autoinforme y un análisis de orina.

Los problemas de sueño, uno de los principales síntomas de la abstinencia, se evaluaron mediante cuestionarios y polisomnografía, una prueba que registra las ondas cerebrales, el nivel de oxígeno en la sangre, la frecuencia cardíaca, la respiración y los movimientos de los ojos y las piernas durante la noche.

Durante la primera semana, los hombres tratados con ‘PF-04457845’ refirieron menos síntomas del síndrome de abstinencia, incluyendo la depresión, la irritabilidad y la ansiedad, comparados con aquellos a los que se les había dado placebo.

Al final del tratamiento, el grupo tratado con el fármaco informó de un uso menor del cannabis comparado con el del placebo. En concreto, un promedio de 0,40 frente a 1,27 porros al día y tenían unos niveles más bajos de 11-Nor-9-carboxi-delta-9-tetrahidrocannabinol, 266ng/mL frente a 658 ng/mL.

Además, las mejoras generales en el sueño, dormir más tiempo, más profundamente y sentirse más descansado, también se notaron en comparación con el placebo. En contraste, las reducciones en el tiempo en la profundida del sueño se produjeron inmediatamente después de la abstinencia en el grupo de placebo, lo que concuerda con la evidencia de que el síndrome de abstinencia provoca trastornos del sueño.

LIMITACIONES

El estudio tiene algunas limitaciones, como que no se han incluido mujeres por la falta de datos de seguridad y toxicidad, además de que no se ha evaluado completamente la motivación para dejar de consumir cannabis o las consecuencias funcionales de consumirlo de forma problemática.

Además, se necesitarán más estudios que comparen las ventajas y desventajas de los agonistas directos como el tetrahidrocannabidol con los inhibidores de la amida hidrolasa de ácidos grasos.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.