Jorge Javier Vázquez
EP

Jorge Javier Vázquez vuelve al teatro con Bellas y Bestias, pero lo hace como productor. Junto a David Carrillo como director y actor, y Silvia Gambino, llevan al Teatro Rialto las luces y las sombras de una forma muy cómica el verdadero mundo que hay detrás del artisteo. Recuperando a una Silvia Gambino, recuerda lo importante que es que haya gente madura al frente y como cuando uno tiene la oportunidad debe cogerlo todo y no renunciar a ningún proyecto televisivo: “Me gusta ver a gente madura en el escenario, me gusta ver gente madura en televisión también. En nuestra profesión la edad es una ventaja aunque quizá los directores no lo vean y prefieran apostar por la juventud. Cuando voy al teatro me gusta ver sobre el escenario es a gente con solvencia y con tablas”.

El alma mater de Sálvame recuerda como “Cuando acabé Aquí Hay Tomate mi futuro en la televisión era muy negro, tan negro que ni existía. Tuve la suerte de que apareció un programa que me salvó del ostracismo y me colocó de nuevo en circulación, pero hay gente a la que no le pasa”.

Jorge Javier se muestra en esta entrevista como es, más humano que divo a la par que divertido, producto de una persona muy reflexiva, la cual está disfrutando mucho de su soledad y que reconoce lo afortunado que es, a sus 48 años. Y de lo más sincero y entre risas reconoce que al mirarse al en el espejo ve un tío buenísimo.

P: Se te ve súper humano, pero sin embargo hay mucha gente que te ve con mucho ego.

JJV: Probablemente tenga ramalazos de mal carácter, pero es que también trabajo en programas muy complicados. Son programas muy largos en los que a veces hay mucha tensión y en los que, a veces, es normal pegar un zapatazo en el suelo para que se haga un poco de orden. ¿Lo tendría que hacer de otra manera? Es que no sé hacerlo de otra manera.

P: A lo mejor perderías tu esencia, ¿no?

JJV: No lo sé, pero me hace gracia. Cuando me dicen: “déspota, egocéntrico, soberbio”, pues es que a lo mejor eso forma también parte de mi carácter aunque no me guste y los otros lo ven. Eso es como cuando ves Gran Hermano y sacan de ti cosas que no veían, es que a lo mejor también tengo eso.

P: ¿Eres un showman?

JJV: No lo sé. Me gusta hacer un montón de cosas y me da rabia que el tiempo pase tan rápido. Y me da rabia que la seguridad y que cuando sabes de que va todo esto te plantes ya con 50 años.

P: Tienes unos 50 años muy bien vividos…

JJV: Pero me gustaría haber hecho teatro mucho antes. Probablemente no habría sido el momento adecuado porque lo empecé con 45 en un momento en el que mi carrera profesional ya estaba asentada en el mundo de la televisión y, en realidad, no me jugaba nada. Era productor y, obviamente, me jugaba mi dinero pero, profesionalmente, ¿qué hubiera pasado si me hubiese ido mal? Nada, porque mi carrera ya estaba hecha. Por esa parte estaba muy bien, pero por otra, el teatro también requiere muchísima dedicación. A lo mejor mi carrera televisiva hubiera sido distinta, menor, no lo sé pero me lo paso tan bien… Es como cuando descubres a una pareja que dices: “Ojalá te hubiera conocido antes”, pero es que a lo mejor antes no estábamos preparados.

P: ¿En qué has cambiado?

JJV: Pues yo creo que en la tranquilidad, pero la tranquilidad es una cosa que te la da la edad. Creo que es fundamental y, sobre todo a mí. Yo soy muy afortunado, a mí me ha ido muy bien, entonces, cada uno cuenta la feria según le va. En mi profesión me ha ido muy bien, sería muy injusto ahora estar diciendo otra cosa. Estoy muy contento con mi profesión y con mi vida. Te la da seguridad de pensar: “¡Ostras! 48 años y es que no me puedo quejar absolutamente de nada”.

P: Contabas que después de Aquí Hay Tomate tocaste fondo y que un día, paseando en bicicleta por Barcelona, fantaseabas con que te llegara una nueva oportunidad.

JJV: Lo tengo grabado. Iba por la avenida Diagonal y era la época en la que no tenía nada que hacer. Acabó el Tomate, mi novio estaba en Barcelona por aquel entonces, alquilamos un piso en la Gran Vía y es que yo no tenía nada que hacer en todo el día. Después de haber estado con un trabajo aquí incesante, sin parar, y era nada que hacer. Me hacía gracia porque pensaba “Chico, a lo mejor es que lo que yo necesito es que un Santiago Segura aparezca en mi vida”, pero no lo vivía con angustia, lo vivía con tranquilidad. Era muy joven para dejar de trabajar, no tenía ni 40, pero podría haber estado muy feliz haciendo otras cosas y es que luego ya me acostumbré a estar en Barcelona, me hice mi vida y era feliz.

P: Llevas muy metido dentro Sálvame porque decías: “Es que vino alguien y me salvó”

JJV: Bueno es que para mí no hubo un hombre más profético. Me acuerdo perfectamente que estábamos en una cafetería de Chueca con Adrián Madrid y Óscar Cornejo, los productores, y estábamos hablando de cuál tendría que ser el título. En un principio, se iba a llamar Sobreviviré porque iba detrás de Supervivientes el Sálvame Golfo, pero no conseguimos los derechos de la canción y acabó con Sálvame, no sé a quién se le ocurrió. Pero fíjate que llevamos 10 años, es que es historia de la televisión y lo que queda…

P: En cuanto a formato, ¿cuál te gusta más: el Tomate o Sálvame?

JJV: Es que el Tomate era un coñazo presentarlo, era muy aburrido. A lo mejor nos podíamos tirar Carmen y yo… era dar paso a vídeos y había tandas de vídeos que podía duran 10 minutos.

P: Muchas veces lo que hacéis en Sálvame es retroalimentaros.

JJV: Pero es mucho más divertido presentar Sálvame.

P: Sería guay llevar a muchos personajes distintos, abriros más*

JJV: Pero es que no los hay. El gran problema es que no hay personajes, los que antes servían ya no te sirven. Sálvame necesita personajes que no tengan prejuicios a la hora de sí mismos. A mí eso no me parece mal porque me parece que hablar de las cosas que te suceden te libera.

P: Se habló mucho cuando empezaste con Gran Hermano que no era lo mismo que con Mercedes Milá…

JJV: Pero es que a mí me parecía lógico. Lo ilógico habría sido que después de 16 años haciéndolo ella, llegara yo y, de la noche a la mañana, nadie se acordara de ella. Que mal lo tendría que haber hecho, ¿no? Era lógico.

“GRAN HERMANO EL AÑO PASADO FUE FATAL. AL PASAR EL TIEMPO TE DAS CUENTA DE LO QUE HAS VIVIDO. FUE UNA ÉPOCA MUY NEGRA EN TODO EL PAÍS CON EL PROCESS”

P: Ahí hubo un tiempo en que se hablaba que habías estado mal, que lo habías pasado mal y, sin embargo, ahora cuando estamos hablando de que si salen las cosas mal igual la tele se acaba, lo vives con más serenidad.

JJV: Es que yo cuando lo estoy viviendo tampoco me doy cuenta. Cuando a ti te va mal un proyecto, por ejemplo, Gran Hermano el año pasado fue fatal y que fue un espanto. Hasta que no pasa un tiempo, no te das cuenta de cómo lo has vivido. Ahora me lo preguntas y te digo que fue una época muy negra en todo el país y muy triste porque, además, aparte de que estuviera más o menos acabado el formato o no, que no lo sé, pero es que nos olvidamos que estábamos en pleno conflicto del Process en Cataluña, que se estaba encarcelando a gente, es que estaban pasando cosas muy serias y la gente no estaba para el entretenimiento. Me acuerdo que este verano fui a Barcelona y me contaban que durante ese trimestre la gente no iba a los teatros, los restaurantes lo pasaron fatal… porque la gente no salía y en el resto del país también se contagió todo eso. Y ahora, lo recuerdo como una época triste. Aparte, las audiencias que teníamos eran desastrosas. Jamás un Gran Hermano había hecho tan poca audiencia. Pero hasta que no pasa un tiempo y empieza a dejar poso, tú no puedes hacer esa reflexión.

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