Las autoridades de China han desvelado este viernes que una pelea fue la causa de la caída el domingo de un autobús a un río en la localidad de Chongqing, ubicada en el suroeste del país, un suceso que se saldó con al menos trece muertos.

La Policía ha logrado recuperar las grabaciones de la cámara de seguridad del vehículo, que muestra cómo una pasajera golpea al conductor, que respondió al puñetazo y perdió el control del autobús, según ha recogido la agencia china de noticias Xinhua.

Las investigaciones han revelado que el conductor avisó a los pasajeros de que no podría detenerse en una parada debido a que un desvío estaba en obras, por lo que recomendó a los presentes que se bajaran en la anterior en caso de querer ir a ese lugar.

La citada pasajera pidió posteriormente al conductor que se detuviera después de darse cuenta de que se había pasado de parada, algo que este no hizo, lo que derivó en un altercado. El autobús colisionó con un coche que circulaba en dirección contraria antes de chocar con la valla del puente y caer al vacío.

Las autoridades han indicado que todas las víctimas mortales rescatadas han sido identificadas, al tiempo que han resaltado que continúan las tareas de búsqueda para intentar hallar a las dos personas que siguen desaparecidas.

Los equipos de rescate consiguieron el miércoles reflotar el vehículo, que había quedado sumergido a más de 70 metros de profundidad. Las investigaciones preliminares apuntan a que en el autobús viajaban 15 personas, incluido el conductor. Las tareas de rescate se están viendo dificultades por la falta de visibilidad.

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