«Ayúdame a girarlo que me lo llevo» han sido las palabras que un joven conductor, de algo más de veinte años y nacionalidad española, le ha dirigido al hombre que le auxiliaba tras volcar con su vehículo  en la Avenida Adolfo Suárez de Palma.

El accidente ha ocurrido sobre las 7:15 horas cuando el joven, que circulaba en sentido al Portixol, ha llegado a la altura de las Avenidas y ha invadido, a gran velocidad, una isleta.

A consecuencia de ello ha arrancado dos semáforos, una caseta eléctrica y una farola de grandes dimensiones que ha caído sobre el carril de circulación contrario y que a punto ha estado de alcanzar a un peatón que en ese momento pasaba por el lugar. Tras ello, el vehículo ha volcado.

El conductor que circulaba detrás ha detenido el vehículo y ha ayudado al joven accidentado quien al salir del coche y, con claros síntomas de hallarse bajo la influencia del alcohol, le ha dicho: «Ayúdame a girarlo que me lo llevo».

A los pocos segundos un coche en el que circulaban varios jóvenes se ha detenido a su altura y han aconsejado al conductor que se diera a la fuga: «Vete, vete tío que vas puesto» y eso es lo que ha hecho, tomando dirección a las Avenidas, ante la estupefacta mirada del conductor que le había auxiliado.

A los pocos minutos se han personado dotaciones de los Bomberos de Palma (pues habían recibido aviso de que podía haber atrapados) que han retirado la farola de grandes dimensiones del carril contrario, así como una unidad de la Policía Nacional que se hallaba en las cercanías (y que han sido los primeros en llegar), unidades de la Policía Local y varios operarios de EMAYA, del Ayuntamiento y del Consell (pues los daños han sido cuantiosos y de diferente índole).

Unos cuarenta minutos después han comenzado a aparecer algunos familiares del joven fugado preguntando por él, pero la policía les ha informado que se había dado a la fuga y que le llamaran para que se personase.

Finalmente, y cuando había transcurrido cerca de una hora y media, ha aparecido el conductor aunque ha negado que fuera él quien conducía. Sin embargo, la policía le ha explicado que había varios testigos y que lo mejor era que dijera la verdad.

Tras reconocer los hechos, el joven ha sido sometido a la prueba de alcoholemia, donde ha triplicado la tasa permitida para conducir.

 

1 Comentario

  1. Típica reacción de los que «nos tienen que pagar la pensión en un futuro y levantar la economía de éste país»: Oye, ayúdame a girarlo que me lo llevo. Vete, vete tío, que vas todo puesto.
    Mientras tanto, el otro conductor «normal», alucinando y preocupándose por si el «nini» fenómeno éste y los coleguitas de fiesta le ventila su propio coche para huir del lugar.
    ESTAM BEEEEEEEN ARREGLATS !!! No hi ha futur !!!!!!
    FILLS !!!

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