JOSEFINA BLANCO


Hace poco más de un año, Nuria Roca y su marido Juan del Val reconocían en El Hormiguero que a pesar de estar casados mantienen una relación abierta.

Fue a través de él que conocimos el tipo de relación que mantienen ambos, cuando comentaba un capítulo del libro que presentaba en el programa de Antena 3, en el que desvelaba que no veía nada malo en desear a otras personas dentro del matrimonio.

Una confesión que provocó un gran revuelo y una ola de críticas hacia el matrimonio en las redes sociales por las que tuvo que salir al paso Nuria, mandando un comunicado a través de su cuenta de Instagram en el que pedía más respeto y tolerancia a quienes no pensaban como ello a la hora de dar una opinión: “estaría bien que tuviéramos todos un poquito más de respeto, de libertad y que diéramos menos lecciones de moral”.

Ahora la pareja vuelve a ser noticia después de que Nuria, en la sección que presenta en el mismo programa donde saltó la polémica el año pasado, compartiera con Pablo Motos y el invitado del programa, Raphael, que tanto ella como Juan habían asistido a terapia de pareja.

La presentadora, que lleva con su marido 20 años, aseguraba que había decidido acudir a terapia porque le gustaría “llegar a los 45 años de casados que llevan Natalia y Raphael”, pero reconocía que realmente no sabía si de verdad necesitaban o no terapia y que su intención era la de “ir a probar”.

Una idea que cuando la contó dejó atónitos a propios y a extraños, y que a su marido, cuando se lo propuso, le dejó descolocado, pero que finalmente accedió a hacerlo, “Convencí a mi esposo, que me miraba como si yo fuese una loca, y allá que nos sentamos”.

“Era una consulta un poco extraña, pero a mí me gustó”, reconocía una Nuria a quién le surgió la idea de asistir a la terapia a raíz de que una amiga suya acudiera con su pareja. “Todo surgió porque una amiga mía había ido y a mí me picó la curiosidad y ahora es el momento que tengo pareja”, aseguraba la presentadora, quien no dejaba cerrada la puerta de que su matrimonio con Juan estuviera atravesando por una crisis: “Aunque mi amiga se divorció porque ella sí que tenía crisis y yo no sabía si tenía crisis”.

Nuria se mostraba muy satisfecha con la decisión que había tomado y no descartaba repetir la experiencia: “Yo salí de allí medio contenta, aunque hay que reforzar algunas cosas. A lo mejor el mes que viene tengo que volver de verdad”. Aunque reconocía que durante la consulta surgió algún problemilla entre ellos como el momento en el que les preguntaron qué es lo que cambiarían, “Y Juan dijo que cambiaría dónde estábamos yendo de vacaciones los últimos seis años”, alqo que cree que es “una tontería, pero eso me llegó al alma. Es que lo elijo…”. “Yo lo recomiendo, ¿eh?”, concluía Nuria.

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