Un nuevo vertido de aguas fecales frente al Camino de la Escollera (entre El Varadero y la Avenida Adolfo Suárez) ha convertido esta emblemática zona de Palma en una pocilga.

Es la segunda vez, en apenas un mes y medio, que ocurre un hecho similar en el mismo punto.

A lo largo de esta mañana han trabajado en el lugar tres camiones de EMAYA -y uno de extracción- para intentar minimizar el problema y evitar que continuara el vertido que ha transformado el mar en una densa mancha marrón maloliente sobre la que flotaban restos de papel de baño, compresas, condones, heces…

Un mal olor que, como ya ocurrió en septiembre, ha obligado a todo aquel que pasaba por la zona a taparse la nariz aunque en esta ocasión el fuerte viento que ha soplado durante la noche ha provocado que una gran cantidad de porquería quedara esparcida sobre las rocas y la acera que recorre el litoral.

“Vergüenza ajena”, así de claro lo han calificado la mayoría de personas que han tenido que pasar por allí hoy.

EN SEPTIEMBRE YA SUCEDIÓ LO MISMO

El pasado día 13 Crónica Balear publicó la noticia de un vertido de aguas residuales en el mismo lugar. En aquella ocasión, fueron muchos los turistas que se hicieron fotos que luego acabaron en las redes sociales.

El periódico The Sun, uno de los más leídos en el Reino Unido (con más de 8 millones de lectores), se hizo eco de lo ocurrido: “En vez de disfrutar de las delicias de la impresionante catedral del siglo XIII, los visitantes cogieron sus teléfonos móviles y cámaras para grabar las ‘horrendas’ escenas que había justo frente a sus puertas”, escribieron.

Y también recogió en su texto que ese mismo día se cerraron al público las playas de Can Pere Antoni y Ciutat Jardí así como las declaraciones de la presidenta del Govern, Francina Armengol, reconociendo que nuestra Comunidad tiene “algún problema” con el tema de los vertidos.

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