La red de campos de golf de Mallorca genera un impacto económico de 166,94 millones de euros, según un informe realizado por la Fundació Impulsa y promovido por la Federación Balear de Golf y la Asociación de Campos de Golf de Mallorca.

El informe ‘Red de campos de golf de Mallorca. Estudio de impacto económico’ ha sido presentado este jueves en el Golf de Son Muntaner por parte de los presidentes de la Federación y la Asociación, Bernardino Jaume y Luis Nigorra respectivamente, y el director técnico de la Fundación Impulsa Balears, Antoni Riera.

Estos casi 167 millones de euros representan el 0,59 por ciento de la producción anual de bienes y servicios de Mallorca, y un 0,47 por ciento del conjunto de Baleares.

La actividad de la red también ejerce su efecto sobre el valor añadido y el empleo, con unos porcentajes del 0,66 por ciento y 0,59 por ciento, respectivamente, similar a lo que aporta de forma directa el municipio de Sa Pobla al valor añadido de Mallorca o Artà al empleo regional.

De este modo, por cada euro facturado, la red conlleva un aumento de la producción de bienes y servicios de 2,04 euros en Mallorca y 2,08 en Baleares, según el informe.

Según Riera, el efecto multiplicador total de los campos de golf “se asimila o supera el de otras actividades de servicios altamente representativos del tejido insular” como el alojamiento (2,04 euros), la restauración (2,02) y el transporte aéreo (1,97), “además del que ejercen manufacturas clásicas en el patrón de especialización industrial mallorquina”, como la elaboración de bebidas alcohólicas (1,87).

El estudio abarca 19 de los 21 campos existentes, en nueve municipios de la Isla de elevada especialización turística. Esta red de campos de golf constituye una carta de servicios por valor de 81,65 millones de euros anuales, la mayor parte de los cuales derivan de la vertiente deportiva (43,2 por ciento) y, de los servicios que presta en materia de alojamiento (38,4 por ciento) y restauración (12,2 por ciento).

8 DE CADA 10 ‘ROUNDS’ SON JUGADOS POR EXTRANJEROS

El estudio remarca la marcada orientación internacional de la actividad de los campos de golf. En concreto, ocho de cada diez ‘rounds’ son jugados por extranjeros, principalmente alemanes (43,7 por ciento) y británicos (13,9 por ciento), así como nórdicos (9,9 por ciento), suizos (3,3 por ciento) y austríacos (1,6 por ciento).

En cuanto a la desestacionalización, la red de campos de golf concentra la mayor parte de la actividad anual durante la temporada media (47,1 por ciento de las ‘rounds’) y mantiene un equilibrio entre la temporada baja (23,9 por ciento) y alta (29 por ciento).

En lo que respecta al empleo, el 89,2 por ciento de los trabajadores asociados a los servicios de gestión propia de los campos disponen de un contrato indefinido, mientras que el 97,4 por ciento desempeñan su labor a jornada completa.

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