La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Baleares ha acordado aplazar el juicio por el asesinato de una mujer quemada viva por su expareja en Alcúdia en 2016, previsto para este martes, para que los hechos sean enjuiciados por un Tribunal del Jurado.

La causa será devuelta al Juzgado de Instrucción para preparar el nuevo juicio lo más rápido posible. La presidenta de la Sala ha confiado en que se pueda mantener la validez de los actos practicados para que no se demore más el procedimiento.

De este modo, la Sala ha accedido a la petición planteada por la Fiscalía el pasado viernes, a la que se han adherido el abogado de la Comunidad Autónoma -el Govern se persona como acusación en todos los procedimientos de violencia machista- y el letrado de las propietarias de la casa donde ocurrió el crimen, mientras que se han opuesto el abogado de la familia de la víctima y la defensa del acusado.

En los escritos de acusación se calificaba un delito de incendio en concurso con asesinato -por la mujer, que falleció tras ser quemada- y otro de incendio en concurso con tentativa de asesinato -por el hijo de ambos, que sufrió lesiones-. En esta línea, el fiscal ha argumentado que todos los hechos “forman parte de un único relato” y que el tribunal encargado debería ser un jurado porque uno de los delitos -el asesinato consumado- es de su competencia.

La Fiscalía también ha resaltado que el juicio estaba originalmente previsto para marzo de 2019, por lo que se ha adelantado “bastante”, y ha alertado del riesgo de que se tenga que repetir el juicio si se recurre la sentencia.

LA FAMILIA NECESITA “PASAR PÁGINA”

A esta propuesta se ha opuesto el abogado de la acusación particular en nombre de la familia de la mujer asesinada. El letrado ha argumentado que la causa lleva ya cierta demora y ha insistido en la necesidad que tienen los familiares de “poder pasar página”.

También se ha opuesto la defensa del acusado, alegando que éste tiene derecho a un juicio sin dilaciones indebidas y avisando de que el cambio puede suponer un año de demora “en el mejor de los casos”.

Las partes han debatido estas cuestiones en presencia del acusado, que ha sido trasladado desde la prisión hasta la Audiencia Provincial. Escoltado por policías, ha recorrido el patio del Palacio de Justicia con una capucha y en la sala se ha tapado la cara ante las cámaras.

COMPETENCIA DEL JURADO

Los magistrados del Tribunal se han reunido para debatir unos minutos y finalmente han estimado que los delitos son competencia del Jurado y que la Audiencia no debe enjuiciar el caso.

La presidenta de la Sala ha apuntado que hubiera sido “deseable” que esta cuestión se planteara al inicio del procedimiento, pero que es necesario tener en cuenta que, al afectar al derecho a juez ordinario determinado por ley, el Tribunal estaba obligado a resolver inmediatamente.

Los magistrados entienden que el incendio era un medio para conseguir el fin de acabar con la vida de la mujer y el hijo del acusado, por lo que el delito de incendio tendría una “dependencia funcional” del delito principal. En este sentido, a pesar de que uno de los delitos haya alcanzado únicamente el grado de tentativa -lo que lo excluiría del jurado-, el más grave, el de homicidio consumado, “arrastra la competencia del jurado”.

La presidenta de la Sala ha remarcado el “comprensible interés” de la familia en “pasar página cuanto antes” pero ha estimado necesario devolver la causa al Juzgado de Instrucción -en lugar de enviarla directamente al Jurado- porque hay “una serie de exigencias que no se han cumplido”. La juez también ha lamentado las “molestias” para los testigos citados que se habían presentado ya en la Audiencia.

A pesar de que varias partes se habían opuesto a la resolución, todas han declarado su intención de no recurrir esta decisión de la Audiencia, por lo que ya es firme.

39 AÑOS DE CÁRCEL POR QUEMAR VIVA A SU EXPAREJA

Por este crimen, la Fiscalía pide 39 años de cárcel y una indemnización de casi un millón de euros para el hijo en común de la víctima y el acusado.

El crimen tuvo lugar en junio de 2016, cuando víctima y acusado convivían en un mismo domicilio en Alcúdia y llevaban un tiempo con una relación inestable. El 28 de junio, mantuvieron una discusión y la mujer le dijo que no quería continuar con él. No obstante, accedía a que continuara viviendo en la finca.

Según el escrito del fiscal, el hombre se marchó de la casa advirtiendo a la mujer de que volvería para matarla. El acusado pasó aquella noche fuera y a la mañana siguiente, sobre las 7.30 horas volvió a la casa con un litro de gasolina, decidido a acabar con la vida de la mujer.

El hombre sabía que el niño dormía con la madre habitualmente y, según la Fiscalía, se aprovechó de que al ser muy temprano sus víctimas todavía no se habrían despertado. Sin embargo, para entrar en la vivienda tuvo que golpear fuertemente la puerta porque la mujer la había cerrado por dentro con un alambre la noche anterior por precaución.

El ruido alertó a la mujer, que salió de la habitación y se encontró con el acusado. Según el fiscal, en ese momento la roció deliberadamente con gasolina al pie de la puerta del dormitorio y le prendió fuego con un encendedor.

En este punto del relato, la Fiscalía resalta que el hombre era consciente de que de este modo dejaba a la mujer sin posibilidad de defenderse y aumentaba “inhumanamente” su dolor. También mantiene que sabía que de esta forma el fuego se podría propagar rápidamente y alcanzar al menor, que estaba todavía durmiendo en el interior del dormitorio.

LA MUJER SALTÓ POR LA VENTANA CON EL NIÑO EN BRAZOS

La Fiscalía prosigue relatando que la mujer, envuelta en llamas, corrió a coger al menor y saltó al exterior, con él en brazos, por la ventana de la habitación. Consiguió escapar del lugar con el niño y la perra de la familia conduciendo su propio coche hasta la casa de su madre.

Llegó gravemente afectada por las quemaduras, pidiendo auxilio. “Mamá, me muero, me ha quemado, me muero de dolor”, dijo a su madre.

Según recoge la acusación, la mujer no perdió en ningún momento la conciencia, por lo que tuvo que padecer “un extraordinario sufrimiento tanto físico como psíquico”. Cuando los servicios sanitarios llegaron la tuvieron que sedar con gran cantidad de medicación, y aun así no fue suficiente y se tuvo que aumentar la dosis al llegar al hospital.

La mujer sufrió quemaduras en el 80 por ciento de su cuerpo, con quemaduras de segundo grado profundo en las piernas que forzaron un traslado urgente al Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. Tras múltiples intervenciones, acabó falleciendo el 8 de agosto de 2016. Tenía 34 años.

CASI UN MILLÓN DE EUROS DE INDEMNIZACIÓN PARA EL NIÑO

En cuanto al niño, sufrió quemaduras de primer grado en la cara y una pierna, que afectaron a menos del 10 por ciento de su cuerpo, y contusiones.

La Fiscalía reclama para el menor una indemnización de 990 euros por las lesiones y otra de 990.000 por la pérdida de su madre. También exige retirar al acusado la patria potestad e imponerle una orden de alejamiento durante 25 años.

Por otro lado, el Ministerio Público solicita 44.000 euros de indemnización para cada uno de los padres de la mujer asesinada y 13.780 euros para las propietarias de la vivienda donde tuvo lugar el crimen, en concepto de compensación de los daños materiales.

En cuanto a la pena de cárcel, se compone de 25 años de prisión por el delito de incendio en concurso con el asesinato consumado de la mujer más 14 años por la tentativa contra el hijo. El fiscal aprecia alevosía y ensañamiento en ambos casos, así como la agravante de parentesco. El hombre, de 38 años, lleva en prisión provisional desde el 30 de junio de 2016.

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