Foto: Reuters

El presidente estadounidense, Donald Trump, planea aprobar una orden ejecutiva con la que se pondrá fin al derecho a la ciudadanía para los niños nacidos en Estados Unidos de personas que sean estadounidenses e inmigrantes que entraron ilegalmente en el país, lo cual podría generar una batalla constitucional.

“Siempre me han dicho que se necesitaba una enmienda constitucional. ¿Sabe qué? No hace falta”, ha dicho el mandatario en una entrevista concedida al programa que Axios tiene en la cadena HBO. “Ahora dicen que puedo hacerlo solo con una orden ejecutiva”, ha precisado.

El derecho a la ciudadanía por nacimiento está recogido en la 14 Enmienda de la Constitución: “Todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de Estados Unidos y del estado en el que residen”.

Para introducir cambios en la Carta Magna hace falta el respaldo de dos tercios de la Cámara de Representantes y del Senado y el respaldo de tres cuartas partes de los congresos de los estados en una convención.

“Está en proceso. Ocurrirá (…) con una orden ejecutiva”, ha agregado el presidente, que no ha ofrecido más detalles de cuándo podría firmar la citada orden ejecutiva en la entrevista, que se emitirá de forma íntegra el domingo.

“Somos el único país en el mundo donde una persona llega y tiene un hijo y el bebé es esencialmente un ciudadano de Estados Unidos… con todos los beneficios”, ha denunciado Trump en su argumentación. “Es ridículo y tiene que acabar”, ha sostenido. A este respecto, Axios ha resaltado que 30 países en todo el mundo, en su mayoría en el hemisferio norte, conceden la nacionalidad por nacimiento.

Los planes de Trump, que ha hecho de la lucha contra la inmigración uno de sus principales caballos de batalla y que ha endurecido su retórica en los últimos días ante la caravana de migrantes centroamericanos que avanza hacia Estados Unidos a través de México, se conocen a una semana de las elecciones al Congreso.

En 1898, el Tribunal Supremo reafirmó el derecho a la ciudadanía de los hijos de residentes permanentes legales, pero los conservadores argumentan que ese derecho no debería aplicarse a todos, incluidos los inmigrantes que entraron al país de forma ilegal o aquellos que tienen un estatus legal temporal, según explica Axios en su web.

Desde ACLU, la principal organización de defensa de los Derechos Humanos de Estados Unidos, se han apresurado a condenar los planes de Trump. “Esto es un atentado plenamente anticonstitucional para agitar la retórica incendiaria de odio contra los inmigrantes días antes de las elecciones”, ha defendido ACLU en su Twitter.

“La Enmienda 14 garantiza la ciudadanía claramente. No se puede borrar la Constitución por orden ejecutiva, @realDonaldTrump”, ha recordado la organización.

También desde United We Dream, un grupo nacional de jóvenes inmigrantes, han criticado la medida. Su subdirectora, Greisa Martinez Rosas, ha subrayado que “es inconstitucional”. “Pero creemos que en este momento lo que es más importante es que la gente se organice y vote”, ha subrayado, según Reuters.

Por su parte, el senador republicano Lindsey Graham ha celebrado la idea de Trump. “Por fin un presidente dispuesto a hacerse cargo de esta absurda política de la ciudadanía por nacimiento”, ha escrito en su Twitter.

Graham ha asegurado que es partidario de una reforma migratoria integral y que se ponga fin a esta política. “Estados Unidos es uno de los dos países desarrollados del mundo que garantizan la ciudadanía en base al lugar de nacimiento”, ha subrayado, denunciando que “esta política es un imán para la inmigración ilegal” por lo que “tiene que acabar”. Así las cosas, ha anunciado que presentará “legislación en la misma línea que la orden ejecutiva propuesta por el presidente Trump”.

Por su parte, el vicepresidente, Mike Pence, ha salido también en apoyo a Trump. “Todos estimamos el texto de la 14 Enmienda, pero el Tribunal Supremo de Estados Unidos nunca ha dictaminado” si este “se aplica específicamente a las personas que están en el país de forma ilegal”, ha dicho en una entrevista con Politico.

El vicepresidente ha considerado que “hay una crisis en la frontera sur” y que la llegada de la caravana de migrantes preocupa a millones de estadounidenses y ha sostenido que el derecho de la ciudadanía por nacimiento es uno de los factores que sirven de “imán” para la llegada de migrantes. “Tenemos que arreglar un sistema migratorio roto”, ha insistido.

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