Foto: Reuters

El presidente de Irán, Hasán Rohani, ha advertido de que su Gobierno “no tiene miedo a las amenazas” de Estados Unidos ni a las sanciones que la Administración de Donald Trump planea imponer contra el sector petrolero iraní el próximo 4 de noviembre.

La fecha, en palabras de Rohani, representa “una nueva injusticia” contra la República Islámica, foco predilecto de las críticas de Trump. El presidente norteamericano anunció este año la ruptura del acuerdo nuclear suscrito en 2015 y abrió la puerta a la reimposición de sanciones contra Irán.

“La gente debería tener claro que el Gobierno no tiene miedo a las amenazas estadounidenses”, ha subrayado Rohani, en un discurso recogido por la cadena de televisión estatal. Así, aunque ha admitido que “es posible que los próximos meses sean difíciles”, ha señalado que el Ejecutivo “usará todo lo que esté en su mano para reducir los problemas”.

La presión de Washington ha llevado en los últimos meses al rial iraní a niveles mínimos frente al dólar, en un momento en el que la presión social parece estar ‘in crescendo’ en la República Islámica por la delicada situación económica a pie de calle.

Irán empezó el domingo a vender crudo a empresas privadas para su exportación, en busca de nuevas vías con las que hacer frente a las sanciones previstas. El ministro de Petróleo, Bijan Zanganeh, ha afirmado este miércoles que ya se han vendido 280.000 barriles como bolsa energética y que se ofrecerían unos 720.000 más.

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