Investigadores de la Universidad Nacional Australiana (ANU) creen haber conseguido ahora pruebas directas de que el núcleo interno de la Tierra es sólido.

Se les ocurrió una forma de detectar ondas de corte, o “ondas J” en el núcleo interno, un tipo de onda que solo puede viajar a través de objetos sólidos. La investigación ha sido publicada en Science.

“Encontramos que el núcleo interno es realmente sólido, pero también encontramos que es más suave de lo que se pensaba anteriormente”, dijo el profesor asociado Hrvoje Tkalcic.

“Resulta que, si nuestros resultados son correctos, el núcleo interno comparte algunas propiedades elásticas similares con el oro y el platino. El núcleo interno es como una cápsula del tiempo. Si lo entendemos, entenderemos cómo se formó el planeta y cómo evoluciona”.

Las ondas de corte del núcleo interno son tan pequeñas y débiles que no se pueden observar directamente. De hecho, detectarlos ha sido considerado el “Santo Grial” de la sismología global desde que los científicos predijeron por primera vez que el núcleo interno era sólido hace 80 años.

El llamado método de campo de onda de correlación usado por estos científicos analiza las similitudes entre las señales en dos receptores después de un gran terremoto, en lugar de las llegadas de onda directa. Una técnica similar ha sido utilizada por el mismo equipo para medir el espesor del hielo en la Antártida.

“Estamos desechando las primeras tres horas del sismograma y lo que estamos viendo es entre tres y 10 horas después de que ocurra un gran terremoto. Queremos deshacernos de las grandes señales”, dijo el Tkalcic.

“Usando una red global de estaciones, tomamos cada par de receptores y cada gran terremoto, eso son muchas combinaciones, y medimos la similitud entre los sismogramas. Eso se llama correlación cruzada, o la medida de similitud. A partir de esas similitudes, construimos una correlograma global – una especie de huella digital de la Tierra”.

El estudio muestra que estos resultados se pueden usar para demostrar la existencia de ondas J e inferir la velocidad de onda de corte en el núcleo interno.

Si bien esta información específica sobre las ondas de corte es importante, Tkalcic dice que lo que esta investigación nos dice sobre el núcleo interno es aún más emocionante.

“Por ejemplo, aún no sabemos cuál es la temperatura exacta del núcleo interno, la edad del núcleo interno o la rapidez con la que se solidifica, pero con estos nuevos avances en sismología global, estamos llegando poco a poco.

“La comprensión del núcleo interno de la Tierra tiene consecuencias directas para la generación y el mantenimiento del campo geomagnético, y sin ese campo geomagnético no habría vida en la superficie de la Tierra”.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.