EP

La secretaria de Estado de Turismo, Bel Oliver, ha admitido este viernes que la solución para el problema de las viviendas de alquiler turístico “no es fácil jurídicamente” teniendo en cuenta que son muchas administraciones las que tienen competencias en la materia, aunque son “principalmente” las comunidades autónomas y las autoridades locales.

Oliver, que ha participado en un desayuno informativo organizado por Vozpópuli, ha defendido que cada comunidad autónoma debe mantener su potestad para legislar en materia turística, porque son “quienes saben lo que es mejor para ellas y lo que les conviene”, también en la ordenación urbanística.

La secretaria de Estado ha vuelto a defender la utilidad de un registro único de viviendas de uso turístico (VUT) para solventar este problema, ya que “puede ser una buena herramienta” aunque “tiene sus complejidades jurídicas”, y ha mantenido que la solución es “regular por una parte y exigir por la otra”.

Oliver ha subrayado la disposición de este Gobierno para desarrollar el turismo de manera sostenible, que aporte “beneficios al visitante y bienestar al vecino” y ha informado sobre los grupos de trabajo que se están poniendo en marcha junto a comunidades autónomas, los ministerios de Fomento y Economía, las plataformas de viviendas y el resto de entidades implicadas para tratar de encontrar una solución. Sobre ello, ha indicado que ya se ha celebrado la primera mesa de trabajo en la que participaron todas estas entidades.

Entre las medidas propuestas y en las que el Gobierno actúa “como coordinador”, se encuentra la modificación de las leyes estatales –la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y la Ley de Propiedad Horizontal (LPH)–, además de la creación ya mencionada del registro estatal como mecanismo de gestión y control, así como el control sobre los oferentes para que cumplan la normativa.

Oliver también ha matizado que, aunque las competencias pertenecen a las CC.AA., lo que “se queda fuera se les escapa” y ha señalado que hay otros factores implicados que abarcan hasta la Unión Europea, por lo que se necesita “cooperación”.

TURISMOFOBIA

Oliver, en relación a la turismofobia, ha señalado que “a veces”, los impactos son negativos para los residentes, como en el caso de la proliferación de oferta no regulada sobre viviendas de alquiler turístico, por lo que existe una “necesidad de equilibrio” con el que desarrollar la actividad.

Para combatir este problema ha hecho hincapié en la necesidad de legislaciones que protejan tanto a los residentes como a los turistas y ha defendido que a través de las estrategias de Segittur, la puesta en marcha de recabación de ‘Big Data’ sobre los visitantes y la cooperación entre todos los entes implicados en una industria “tan importante” como el turismo se está tratando de dar una solución.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.