ESO/GRAVITY CONSORTIUM/L. CALÇADA

Aglomeraciones de gas girando vertiginosamente en órbita circular han sido observadas detalladamente por primera vez en las inmediaciones del agujero negro masivo en el centro de la Vía Láctea.

Científicos de un consorcio de instituciones europeas han captado, gracias al instrumento GRAVITY del Observatorio Europeo Austral (ESO), destellos de radiación infrarroja provenientes del disco de acreción alrededor de Sagitario A* –el objeto masivo en el corazón de la Vía Láctea–, unas nuevas observaciones que añaden más pruebas de la existencia de un agujero negro supermasivo en el centro de la Vía Láctea, tal y como se ha asumido por largo tiempo.

En concreto, los científicos han obtenido nuevas observaciones que muestran aglomeraciones de gas girando a aproximadamente un 30% de la velocidad de la luz en una órbita circular justo a las afueras de su horizonte de sucesos, haciendo de éstas las observaciones más detalladas que existen de material orbitando tan cerca de este objeto.

Mientras parte del material en el disco de acreción –el cinturón de gas que orbita Sagitario A* a velocidades relativistas– puede orbitar el agujero negro de forma segura, cualquier cosa que se acerque demasiado está destinada a ser atraída más allá del horizonte de sucesos. El punto más cercano a un agujero negro que puede orbitar ese material sin ser inevitablemente atraído hacia dentro por la inmensa masa se conoce como la órbita estable más cercana, y es desde aquí desde donde se originan los destellos observados.

“Es alucinante ver efectivamente material orbitando un agujero negro masivo a un 30% de la velocidad de la luz”, indica el científico Oliver Pfuhl, en el Instituto Max Planck de Física Extraterrestre (MPE). “La gran sensibilidad de GRAVITY nos ha permitido observar los procesos de acreción en tiempo real con un nivel de detalle sin precedentes”, añade.

El instrumento GRAVITY que hizo posible este trabajo, cuyos resultados se publican en ‘Astronomy & Astrophysics’, combina la luz de cuatro telescopios del VLT de ESO para crear un súper telescopio virtual de 130 metros de diámetro, y ya ha sido usado para explorar la naturaleza de Sagitario A*.

A principios de este año, GRAVITY y SINFONI, otro instrumento del VLT, le permitieron al mismo equipo medir con exactitud el sobrevuelo cercano de la estrella S2 a medida que pasaba por el intenso campo gravitatorio que hay cerca de Sagitario A*, y por primera vez esto reveló los efectos previstos por la relatividad general de Einstein en un ambiente así de extremo. Durante el sobrevuelo cercano de S2, se observó también una fuerte emisión infrarroja.

“Monitoreamos de cerca S2, y por supuesto siempre supervisamos Sagitario A* –explicó Pfuhl–. Durante nuestras observaciones, tuvimos la suerte de apreciar tres destellos brillantes alrededor del agujero negro, ¡lo que fue una afortunada coincidencia!”.

Esta emisión, proveniente de electrones altamente energéticos muy cercanos al agujero negro, fue observada como tres prominentes destellos brillantes, y coincide exactamente con las predicciones teóricas sobre zonas calientes orbitando cerca de un agujero negro con una masa de 4 millones de veces la del Sol. Se cree que los destellos se originan a partir de interacciones magnéticas en el gas muy caliente que orbita muy cerca de Sagitario A*.

Reinhard Genzel, del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre (MPE) en Garching, Alemania, quien dirigió el estudio, explica que este siempre fue uno de sus “proyectos soñados”, pero no se atrevieron a esperar a que llegara “a ser posible, tan pronto y con tanta claridad”. Refiriéndose a la antigua suposición de que Sagitario A* es un agujero negro supermasivo, Genzel concluye que “el resultado es una rotunda confirmación del paradigma sobre el agujero negro masivo”.

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