Foto: Reuters

La canciller alemana, Angela Merkel, ha anunciado este lunes que renuncia a la reelección como presidenta de la Unión Cristiano Demócrata (CDU) aunque seguirá como jefa del Gobierno en Berlín hasta que termine la actual legislatura en 2021.

“No he nacido como canciller, eso no lo he olvidado. Hoy es el día en el que se abre un nuevo capítulo”, ha declarado en una comparecencia ante la prensa en la capital alemana.

“No voy a presentar mi candidatura a la presidencia de la CDU” para el congreso del partido en diciembre, ha confirmado. “En segundo lugar, esta cuarta legislatura será mi último mandato como canciller. En las elecciones generales de 2021 no me presentaré al cargo de canciller, ni al Parlamento, ni a ningún otro cargo político”, ha precisado.

Merkel ha comunicado su decisión tan solo un día después de que su partido sufriese un duro castigo en las urnas en las elecciones regionales de Hesse, en el oeste del país.

El de este domingo fue el segundo revés que la formación conservadora sumó en tan solo quince días, pues a mediados de octubre su partido hermano bávaro, la Unión Cristiano Social (CSU), perdió la mayoría absoluta de la próspera Baviera, en el sur de Alemania.

“Estos comicios hay que tomarlos como un punto de inflexión y este punto de inflexión puede traer también aparejadas oportunidades”, ha sostenido la canciller.

Los malos resultados en los comicios regionales, en los que su socio menor en el Gobierno, el Partido Socialdemócrata (SPD) también se desplomó, se interpretran como una expresión del descontento de la población con la política de Berlín.

En su intervención, la dirigente ha recordado que a pesar de que siempre había unido la presidencia del partido con el cargo al frente de la Cancillería, los malos resultados de las elecciones de Hesse y de Baviera, así como las crisis que arrastra en su Gobierno desde que inició en marzo su cuarta legislatura le llevaron a cambiar de opinión.

“Desde hace 18 años soy presidenta de la CDU y desde hace 13 años soy canciller de Alemania, lo que para mí ha supuesto un honor diario y también un desafío”, ha asegurado.

Este rechazo se produce apenas un año después de las elecciones generales y cuando solo han transcurrido siete meses desde que Merkel, de 64 años, lograra formar Gobierno con los socialdemócratas al cabo de arduas negociaciones.

INICIO DEL FIN DE LA “ERA MERKEL”

Su renuncia a presentarse a jefa de la CDU en el congreso federal que en diciembre tendrá lugar Hamburgo supone no solo un cambio de 180 grados en su tradicional discurso, sino que este paso atrás también marca el inicio del fin de la “era Merkel”.

Tan solo unos minutos después de que trascendiese la noticia de que la canciller tendría intención de no concurrir a la presidencia de la CDU, fuentes del partido señalaron a DPA que Friedrich Merz, quien fuera presidente del grupo parlamentario conservador entre los años 2000 y 2002, estaría dispuesto a presentarse en diciembre como candidato a suceder a Merkel. Desde 2009, Merz, de 62 años, lidera un centro de análisis centrado en estrechar lazos entre Alemania y Estados Unidos.

También han anunciado su candidatura Annegret Kramp-Karrenbauer, la actual secretaria general de la CDU, y Jens Spahn, ministro de Sanidad, de 38 años, y uno de los mayores críticos de Merkel.

Kramp-Karrenbauer, conocida como “AKK” por las siglas de su nombre, es vista por muchos en Alemania como la sucesora natural de Merkel desde que la canciller la designara como secretaria general del partido en febrero de este año.

LA ULTRADERECHA SE ATRIBUYE PARTE DE LA PÉRDIDA DE APOYO DE MERKEL

Entretanto, el líder del partido populista de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), Alexander Gauland, ha defendido este lunes que su partido ha contribuido en gran parte a la pérdida de poder de la canciller.

“Esto tiene mucho que ver con nosotros”, ha sostenido tras el revés electoral que sufrió la CDU en Hesse. “La caza anunciada por mi colega Gauland ha sido un éxito”, ha dicho por su parte Alice Weidel, que lidera el grupo parlamentario de AfD junto con Gauland. La época de la “falta de alternativas” en la política alemana ha terminado, ha defendido.

AfD entró en el Parlamento alemán en las pasadas elecciones de septiembre de 2017 como tercera fuerza política gracias a un mensaje antiinmigración y contra el islám después de que entraran en Alemania sólo en 2015 cerca de 900.000 refugiados. Asimismo, en las elecciones regionales de Hesse desembarcó en el último Parlamento regional que le faltaba por conquistar.

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