OSCAR ORTIZ

La vida de Kiko Matamoros siempre ha dado mucho de qué hablar, pero este verano especialmente el colaborador de Sálvame ha llenado una gran cantidad de portadas, desde el enfrentamiento constante con su hijo Diego hasta su divorcio con Makoke a finales de agosto -noticia que pilló a todo el mundo por sorpresa al haber sido una de las parejas más estables de la socialité-.

En uno de los momentos en los que Kiko está viviendo una nueva etapa tras la ruptura con la concursante de Gran Hermano Vip y uno de sus apoyos se encuentra cursando sus estudios universitarios en Milán, Matamoros encuentra refugio y cariño en su hija Laura.

Padre e hija aprovecharon la jornada para comer en el restaurante de su yerno Benji Aparicio y es que aunque han tenido sus más y sus menos, los tres se encuentran muy unidos y tienen una relación de lo más cercana desde que el programa Volverte a ver lograse la reconciliación entre Laura y Kiko.

El colaborador televisivo se mostró serio y no dejó de mirar en todo momento su teléfono móvil. Tras el almuerzo, la tercera hija de Matamoros que lucía un pantalón con estampado militar, y su padre se despidieron del chef.

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