Unas 40 personas se han concentrado durante la mañana de este martes en el Parlament para pedir “la paralización del derribo de Son Banya” y “una casa” para las familias desalojadas.

“No estamos pidiendo nada extraño, solo que paren el derribo y les den una casa porque en 1969 se fueron al poblado para integrarlos y ahora les dicen que se vayan con los menores a un albergue porque no encuentran casa para ellos”, ha explicado su abogado, Gonzalo Márquez, en declaraciones a los medios de comunicación.

En concreto, el abogado ha detallado que en 1969 se firmó un documento en el que se especificaba que el contrato de concesión “cesaría cuando Cort ofreciese al ocupante una vivienda de tipo social”, por lo que ha insistido en que “los habitantes del poblado se fueron allí con estas condiciones, para que los integrasen, y ahora se encuentran absolutamente abandonados”.

Asimismo, ha asegurado que pedirán una reunión con el alcalde de Palma, Antoni Noguera, para que entienda “la gravedad” de que mañana se vaya a dejar “en la calle” a una familia con ocho menores a su cargo. “Hay que tener cinco hijos para entender la gravedad de decir que te llevan al albergue”, ha añadido.

“IMPROVISACIÓN ABSOLUTA”

En esta línea, ha tildado la actuación del Ayuntamiento de “disparate” y les ha acusado de llevar a cabo “una improvisación absoluta sin tener en cuenta que se trata de cosas tan graves como la salud de la gente y la situación de los menores”.

Además, ha denunciado que hay familias a las que “no les dan ninguna ayuda porque tienen un nicho a su nombre y esto cuenta como inmueble” y ha acusado al Ayuntamiento de querer vender el poblado a “cualquier” empresa como “un polígono de servicios”, algo que ha considerado “más propio de un partido de ultraderecha”.

También ha insistido en que “los gitanos que han conseguido propiedades o dinero desde la firma del contrato en 1969 no están reclamando nada” y ha asegurado que “a quienes les iban a dar una vivienda les están diciendo que, como no encuentran ninguna casa que se ajuste a sus posibilidades, se vayan a un albergue”.

“Queremos que se ocupen de verdad de la gente, es un gobierno de izquierdas que tiene una especial vocación por la gente, así que que lo demuestren y que desmantelen Son Banya pero sin dejar a las familias en la calle”, ha remarcado.

Por otro lado, ha lamentado que se “penalice” a las personas que tienen juicios pendientes ya que, a su juicio, “no se puede penalizar a una persona y a toda su familia porque haya un miembro que está pendiente de juicio y que a lo mejor será absuelto”.

Finalmente, Márquez ha instado a Noguera a “parar los derribos, revisar caso por caso y buscar una salida con una vivienda digna para todos”.

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