Foto: Reuters

La crisis constitucional abierta en Sri Lanka tras el sorprendente cese del ahora ex primer ministro Ranil Wickremesinghe se ha cobrado su primera víctima mortal: un hombre muerto a tiros este sábado en la capital, Colombo, presumiblemente por los disparos de un guardaespaldas de un aliado político del ya ex gobernante, contra una multitud de partidarios del presidente del país, Maithripala Sirisena, responsable de su despido.

Al menos otras dos personas han resultado heridas en el incidente, que atañe al exministro de Petróleo Arjuna Ranatunga, aliado de Wickremesinghe, según fuentes policiales.

Wickremesinghe fue cesado el viernes por el presidente, Maithripala Sirisene, y no se fue en silencio. En su lugar, se atrincheró en su residencia oficial y se rodeó de más de un millar de partidarios, entre ellos monjes budistas. Su sustituto es un viejo conocido de la política ceilandesa, el ex presidente Mahinda Rajapaksa, acusado de crímenes de guerra al dar luz verde a bombardeos indiscriminados contra la población tamil en los últimos meses de la guerra civil, en 2009.

Cuando Ranatunga trató de entrar en su oficina en la corporación estatal Ceylon Petroleum, uno de sus guardaespaldas abrió fuego contra una multitud, tal y como ha explicado el portavoz de la Policía Ruwan Gunasekera. Los agentes han detenido al guardaespaldas, que está siendo investigado.

Para impedir que Wickremesinghe tenga alguna opción de disputar su cese, el presidente ha dado orden de suspender tres semanas el Parlamento Nacional, lo que ha detonado una crisis política y constitucional que ha despertado la alarma en la comunidad internacional.

El portavoz de la Secretaría General de la ONU, Stéphane Dujarric, ha expresado la “gran preocupación” de su representado, António Guterres, sobre la situación actual, y “pide al Gobierno ceilandés que respete los valores democráticos y las disposiciones y procesos constitucionales, defienda el estado de derecho y garantice la seguridad de todos los ciudadanos de Sri Lanka”.

Una delegación de la Unión Europea ha dicho este sábado que está siguiendo de cerca la situación en Sri Lanka. “Emplazamos a todas las partes a actuar plenamente de acuerdo con la Constitución de Sri Lanka, a abstenerse de recurrir a la violencia, a seguir el debido proceso institucional y a respetar la independencia de las instituciones y la libertad de prensa”, ha afirmado.

La situación en la capital es extremadamente tensa. Ayer por la noche, según medios locales, una orden de Rajapaksa para desalojar por la fuerza a Wickremesinghe tuvo que ser suspendida ante el temor a un enfrentamiento a gran escala en toda la ciudad.

Rajapaksa controla varios medios de comunicación en el país, a través de los cuales sus partidarios han defendido la legalidad de su nombramiento, sin que todavía haya realizado personalmente una declaración formal. Este domingo ha contemporizado con una visita a un templo budista, dejando que el presidente hable por él.

En este sentido, y en declaraciones recogidas por el ‘Colombo Post’, el presidente ha asegurado este domingo que el nombramiento de estaba totalmente de acuerdo con la Constitución y con el asesoramiento de expertos legales.

El presidente ha dicho que esta situación de crisis surgió debido a las decisiones “obstinadas” de su ex primer ministro, y de las importantes diferencias personales que surgieron a raíz de ello.

“También hubo un conflicto de políticas entre el Hon. Ranil Wickremesinghe y yo, durante los últimos tres años y medio. Además de las diferencias de políticas, noté que también hubo diferencias culturales entre el Sr. Wickremesinghe y yo. Creo que todas esas diferencias en política, cultura, personalidad y conducta se agravaron con la crisis política y económica”, ha manifestado.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.