MICHAEL KAPPELER/DPA

Angela Merkel llevaba siete meses sorteando una crisis tras otra, pero su capacidad negociadora, que parecía inagotable, finalmente llegó a su fin: después de 18 años al frente de la Unión Cristiano Demócrata (CDU), la canciller alemana ha anunciado este lunes que ha llegado el momento de ceder el testigo a otro.

“No he nacido canciller, eso no lo he olvidado. Hoy es el día en el que se abre un nuevo capítulo”, ha declarado la mandataria al dar a conocer su decisión de renunciar a la reelección como presidenta del partido y a su escaño en el Parlamento. Aunque su intención es seguir como jefa del Gobierno en Berlín hasta que termine la actual legislatura en 2021, el final de su era ya tiene fecha.

Su anuncio, inesperado, se ha producido después de volver a ser elegida como jefa del Ejecutivo alemán por cuarta vez consecutiva a mediados de marzo.

PERSEVERANCIA Y AGUANTE

En sus 13 años años al frente del Gobierno alemán, se ha visto obligada a hacer gala de su perseverancia y aguante al lidiar con graves crisis como la financiera y la del euro, con importantes y polémicos rescates millonarios como el de Grecia, o con la crisis de los refugiados, después de que en 2015 entraran cerca de 900.000 solicitantes de asilo al país.

Su decisión de abrir las puertas a los inmigrantes varados en Hungría en el verano de 2015, algo que siempre ha defendido como una “decisión humanitaria”, marcó un antes y un después en su mandato. Los problemas de la gestión migratoria, que dejaron patente el fracaso de su famosa frase “Lo vamos a conseguir”, acabaron por hacer mella en su torre de marfil.

El tema de los refugiados polarizó a la sociedad alemana y sirvió de trampolín al partido populista y de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) para acceder al Parlamento como tercera fuerza política en los comicios generales del 24 de septiembre de 2017.

Merkel caminó por el difícil escenario que dejó el resultado electoral con tiento, pero con paso firme consciente de su meta final: ser reelegida canciller.

La prensa alemana comenzó a hablar de una canciller en crisis, de una mandataria en sus horas más bajas, del fin de la era Merkel por su incapacidad para formar gobierno. Pero una vez más, volvió a remontar el vuelo y logró no sólo que los socialdemócratas nuevamente aceptaran sentarse a negociar, sino forjar, in extremis, una nueva coalición.

¿ADELANTO ELECTORAL?

Con unos socialdemócratas recelosos en caída libre y una Unión Cristiano Social (CSU) –partido hermano de la CDU en Baviera– dispuesta a imponer una política dura en la cuestión migratoria de la mano de su líder y ministro del Interior, Horst Seehofer, el nuevo Gobierno caminó por aguas turbulentas desde el principio y cada vez más voces auguran un adelanto de las elecciones.

Ahora, con el duro revés electoral en las regionales de Baviera hace dos semanas y en Hesse, este domingo, Merkel ha vuelto a dar muestra de su pragmatismo al comenzar a allanar el camino a un posible sucesor, que será el encargado de concurrir en unos nuevos comicios.

“Continuar como hasta ahora ya no es suficiente”, ha titulado el conservador diario alemán ‘Frankfurter Allgemeine Zeitung’ una columna de opinión sobre la decisión de Merkel de dejar de ocupar cualquier cargo político una vez finalice la actual legislatura.

El rotativo ‘Sueddeutsche Zeitung’ ve el cambio como “una oportunidad para la CDU”. En su opinión, “este paso encaja” con una persona que siempre ha actuado “de manera sobria y hasta fría” con todo lo relacionado con carreras políticas.

“Hasta ahora esto siempre se ha referido a las carreras de otros, pero ahora también se aplica a la suya propia. Esto es coherente y merece respeto. Aunque pueda parecer absurdo a primera vista, Angela Merkel se ha mantenido fiel a sí misma”, ha escrito el diario.

Independientemente de eso, la gran pregunta en estos momentos en Alemania es: ¿llegará al final de su mandato el frágil Gobierno de coalición? Mucho dependerá de quién sucederá a Merkel al frente de la CDU, si un aliado o un rival interno suyo, y de lo que hagan los socialdemócratas.

UNA CARRERA POLÍTICA CON ALTIBAJOS

A continuación, repasamos cronológicamente la trayectoria política de la canciller:

– 10 de abril de 2000: Angela Merkel asume la presidencia de la CDU tras criticar duramente a su mentor, el excanciller Helmut Kohl, por un escándalo de financiación del partido y exigir por ello una profunda renovación en las filas conservadores.

– 22 de noviembre de 2005: Merkel se convierte en la primera mujer canciller de Alemania. Desde entonces, gobierna ininterrumpidamente. Entre 2005 y 2009 dirige su primera coalición con los socialdemócratas como socio menor. En su segundo mandato (2009-2013) opta por el partido liberal FDP como aliado. En su tercera y cuarta legislatura, la actual, decide repetir con los socialdemócratas.

– Finales de 2008: La quiebra del banco estadounidense Lehman Brothers se deja sentir también en Alemania. El Gobierno de Merkel inyecta dinero estatal a las entidades alemanas y aprueba en tiempo récord una nueva normativa para tranquilizar a los mercados financieros. La propia canciller promete públicamente a los ahorradores que su dinero no corre peligro.

– 2010: La crisis financiera pasa a la economía real y numerosos países entran en recesión. Uno de los más perjudicados es Grecia, que tiene que ser rescatada por las instituciones europeas. Su férrea defensa de la austeridad como fórmula para salir de la crisis, le vale a Merkel el apodo de la “canciller de hierro”.

– 30 de mayo de 2011: La canciller alemana anuncia de forma sorpresiva el fin de la energía nuclear en Alemania para 2022 como respuesta a la tragedia atómica vivida en Fukushima (Japón).

– Agosto de 2015: En una decisión que a la postre ella misma calificó como “de emergencia”, Merkel da luz verde a la apertura de fronteras y permite entrar al país a unos 900.000 refugiados en poco más de cuatro meses. Su célebre frase “Lo vamos a conseguir”, se vuelve en su contra y favorece el ascenso en el país del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), muy crítico con la migración y actualmente tercera fuerza en el Parlamento alemán.

– Marzo 2018: Merkel asume su cuarto mandato después de arduas negociaciones para formar Gobierno. A punto de cumplir 100 días en el poder, su ministro del Interior le da un ultimátum que a punto estuvo de hacer saltar por los aires el Ejecutivo. En septiembre, la canciller logra poner fin a una segunda crisis de Gobierno abierta a raíz del relevo del jefe de la inteligencia nacional.

– 29 de octubre de 2019: Merkel anuncia que no se presentará ni a la reelección como presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU) ni a un nuevo mandato como jefa de Gobierno, aunque dice que seguirá al frente del Ejecutivo hasta que termine la legislatura en 2021.

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