EDWARD HANNA

Los modelos climáticos están fallando al simular los cambios en la presión del aire en Groenlandia, lo que puede impedir una predicción precisa del cambio climático regional en el Atlánico Norte.

En concreto, esta deficiencia puede significar que las predicciones climáticas regionales para el Reino Unido y partes de Europa podrían ser inexactas, según una nueva investigación publicada este 16 de octubre en la revista The Cryosphere de la European Geosciences Union.

Los investigadores compararon los datos reales con los datos de simulación durante un período de 30 años y encontraron que las simulaciones en promedio mostraron una presión de aire ligeramente menor en la región de Groenlandia, cuando de hecho, los datos reales mostraron un aumento significativo de la presión de aire alta, –o lo que se conoce como ‘Bloqueo de Groenlandia’– durante los meses de verano. Estas simulaciones son ampliamente utilizadas por los científicos del clima de todo el mundo como base para predecir el cambio climático futuro.

Los hallazgos plantean serias dudas sobre la precisión de las proyecciones climáticas regionales en el Reino Unido y las regiones vecinas de Europa porque las condiciones meteorológicas en esas regiones están estrechamente relacionadas con los cambios de presión del aire en Groenlandia.

Los investigadores advierten que los veranos húmedos récord en Inglaterra y Gales, como los experimentados en 2007 y 2012, podrían ser más frecuentes si la presión del aire de Groenlandia continúa fortaleciéndose en las próximas décadas, pero tal tendencia no se puede predecir debido a simulaciones de clima regionales inexactas.

El estudio, realizado por la Universidad de Lincoln (Reino Unido) y la Universidad de Lieja (Bélgica), también concluyó que los modelos actuales de fusión en la capa de hielo de Groenlandia, un vasto cuerpo de hielo que cubre más del 80% de la superficie de Groenlandia, pueden subestimar significativamente el aumento global del nivel del mar que se espera para 2100.

El profesor Edward Hanna dirigió el estudio con Richard Hall, ambos de la Escuela de Geografía de la Universidad de Lincoln, y con el Xavier Fettweis de la Universidad de Lieja. Hanna dijo: “Estas diferencias entre las estimaciones de los modelos climáticos actuales y las observaciones sugieren que los modelos no pueden representar con precisión las condiciones recientes ni predecir cambios futuros en el clima de Groenlandia.

“Si bien existe una variabilidad natural en el sistema climático, creemos que el reciente calentamiento rápido en Groenlandia desde principios de la década de 1990 no está siendo completamente simulado por los modelos, y que esta tergiversación podría significar que los cambios futuros en la circulación atmosférica y la corriente de chorro sobre la región más amplia del Atlántico norte puede no estar adecuadamente simulada.

“Hasta ahora, nadie ha examinado sistemáticamente las proyecciones para ver cómo representan las últimas décadas y los cambios futuros, hasta el año 2100, desde una perspectiva regional de Groenlandia. El trabajo anterior informó de una tendencia al calentamiento global como resultado de una corriente de chorro más activa en la atmósfera sobre el Atlántico Norte para el año 2100, pero nuestros resultados indican que en realidad podemos ver una corriente en chorro algo más débil, al menos en verano”.

La investigación es la primera en comparar sistemáticamente los datos del modelo del clima global y los datos de observación de los cambios en la presión del aire para la región de Groenlandia.

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