FLIGHTRADAR24

El avión Boeing 737 Max 8 de la aerolínea de bajo coste Lion Air que se estrelló el lunes en el mar de Java trece minutos después de despegar de Yakarta tuvo cambios inusuales de altitud y velocidad durante el vuelo que realizó el día anterior, según datos recabados por la página web especializada en seguimiento de operaciones aéreas FlightRadar24.

Tras despegar de la localidad de Denpasar, en la isla de Bali, el domingo por la noche, la aeronave experimentó variaciones inusuales de altitud y velocidad durante los primeros minutos del vuelo, incluido un descenso de 875 pies en 27 segundos cuando lo que correspondía era un ascenso, antes de estabilizarse y volar hasta aterrizar en Yakarta.

Sin embargo, los pilotos mantuvieron el avión a una máxima altitud de 28.000 pies, en comparación con la altitud de 36.000 pies que habían tenido en la misma ruta en esa semana. Tras el accidente, el consejero delegado de Lion Air, Edward Sirait, contó a la prensa que la aeronave había tenido un problema técnico en el vuelo anterior y subrayó que se resolvió “de acuerdo con el procedimiento”, sin explicar qué es lo que sucedió.

Dos de los pasajeros del vuelo anterior del avión siniestrado publicaron mensajes en Instagram quejándose de problemas con el aire acondicionado y con las luces en cabina, además de un retraso de tres horas en el vuelo.

“Estaba enfadada porque, como pasajero que ha pagado su billete, tengo todo el derecho a cuestionar la seguridad del avión”, ha afirmado uno de los pasajeros de ese vuelo, la presentadora de televisión Conchita Caroline. La mujer ha dicho que se escuchaba un ruido “extraño” de motor en el despegue y que continuó durante el vuelo.

Se desconoce si esos problemas en cabina están relacionados con el problema técnico mencionado el lunes por el consejero delegado de la aerolínea.

El vuelo de Denpasar a Yakarta aterrizó a las 22.55 horas el domingo, por lo que los ingenieros dispusieron de seis horas y media como máximo para hacer los controles previos para el vuelo desde Yakarta a Pangkal Pinang, que despegó a las 6.20 horas y se estrelló trece minutos después.

La aeronave se estrelló contra el agua trece minutos después de despegar desde el aeropuerto de Yakarta con 189 personas a bordo. Las autoridades indonesias han recuperado varios fragmentos de cadáveres y trabajan con la hipótesis de que todas las personas que iban en la aeronave fallecieron en el siniestro.

FlightRadar24 también ha informado de varias altitudes y velocidades poco habituales en los pocos minutos que estuvo en el aire el vuelo JT610 antes de estrellarse en el mar de Java.

Pilotos e ingenieros consultados por Reuters dicen que los datos de FlightRadar24, aunque no son concluyentes, sí que podrían apuntar a una anomalía en el sistema estadístico del tubo de Pitot. Este sistema se usa para medir la presión y generar los datos de altitud y velocidad que se envía a los sistemas de aviónica y computación.

Los datos de FlightRadar24 muestran un primer signo de una posible anomalía cuando, dos minutos después del despegue, el avión alcanza los 2.000 pies y entonces desciende 500 pies y se dirige a la izquierda antes de ascender otra vez hasta alcanzar 5.000 pies, donde permanece la mayor parte del resto del vuelo. En los momentos finales, el avión gana velocidad y llega hasta los 345 nudos, unos 640 kilómetros por hora antes de que su rastro se pierda en el radar cuando volaba a 3.650 pies. “Iban bastante más rápido de lo que normalmente se espera”, ha dicho un piloto de otra aerolínea.

Dos pescadores que vieron el siniestro han contado a REuters que el avión se balanceó ligeramente y cayó sin hacer ruido, casi de forma horizontal con la parte delantera ligeramente inclinada. Cuando impactó contra el agua se escuchó el sonido de una explosión y se alzó una columna de humo.

En julio, un avión de Malaysia Airlines despegó de la ciudad australiana de Brisbane sin quitar las coberturas de los tubos de Pitot, lo que llevó a los pilotos a aterrizar siguiendo los datos de la torre de control y con el altímetro. El incidente se saldó sin heridos.

En 2009, un avión de Air France se precipitó en el océano Atlántico después de que se congelaran las sondas Pitot. Las 228 personas que iban a bordo murieron en el siniestro aéreo.

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