JOSEFINA BLANCO

Han pasado ya 12 años desde la muerte de Rocío Dúrcal pero si sus fans no la olvidan, menos aún su hija, Carmen Morales, quien siempre ha mostrado su apoyo en los actos a favor de la lucha contra el cáncer. Ahora, la propia Carmen nos ha hablado sin tapujos sobre cómo vivió esta enfermedad al lado de su madre.

CHANCE: ¿Cómo afronta un paciente la lucha contra esta enfermedad?

Carmen Morales: El paciente tiene que estar fuerte para sobrellevar sus tratamientos, que físicamente le van a mermar, que psicológicamente le van a machacar pero sacan esa energía y ese optimismo no sé de donde, pero hay veces que necesitas fuerza psicológica y a profesionales que te enseñen a canalizar ese miedo, esa angustia, esa tristeza y los familiares, si la persona no supera la enfermedad… Hay muchos factores importantes. Y para que el paciente esté bien necesita ayuda psicológica y para que lo pueda estar, los de alrededor amigos y familiares también.

CH: Cuando vivisteis lo de tu madre también tuvisteis apoyo profesional del que me hablas.

C.M: No, no lo busqué pero tampoco se nos puso en el camino. No lo habría rechazado, pero no se nos puso en el camino como te digo. Por eso es tan bonito este tipo de iniciativas.

CH: En el caso de lo que vivisteis y de otros casos que hayas tenido cercanos, ¿tú crees que tu madre y ellos son conscientes de que están mal y te hacen la vida más fácil para que tú no sufras?

C.M: La pregunta del millón, sí. Yo había momentos en los que decía, “mi madre sabe más de lo que me está demostrando” y otros que decía: “No, no, no” porque me disimulaba tan bien y entonces, yo, me hacía más fuerte y disimulaba todavía más, porque a lo mejor había hablado con un médico y me había contado el alcance, de los efectos de la quimio y no se lo contaba para que no perdiera fuerza, para que nunca perdiera optimismo* Entonces se crea una especie de diálogo, de vocabulario entre médicos, pacientes y familiares, que crees que es de lo más correcto. A veces, te haces la fuerte, y la paciente realmente sabe cómo está. Cada uno conoce su cuerpo y cómo le están afectando las cosas. Así que sí, y probablemente tengas razón en lo que estás diciendo que disimulen para que la familia no sufra tanto. En cualquier caso, es un proceso interno que cada uno vive de una manera y canalizamos de una manera distinta que va desde el miedo, al dolor* El nivel de dolor es diferente. Y en el caso psicológico cualquier cosa es válida, es decir, para que el paciente salga adelante, si es mejor disimular, será una herramienta interna que esté utilizando, otros se derrumban. Hay gente que se aturulla y se derrumba porque no saben ser fuertes, y también tiene que existir* y ahí tiene que entrar la ayuda psicológica de los familiares. Cada persona es un mundo y todas las herramientas son válidas para sobrellevar la enfermedad.

CH: Siempre te hemos preguntado por tu madre, ahora con la distancia ¿cómo lo ves?

C.M: El dolor se va como mutando, te vas acostumbrando a la ausencia. Al principio duele más, al principio los miedos en ti son mayores porque son más recientes y luego se va calmando. Tus médicos te van calmando porque yo al principio en las revisiones ginecológicas, era como “quítame todo” y te decían tranquila que no pasa nada. Cada cuerpo es diferente. El dolor, obvio. Pero el dolor cambia, es más la ausencia, la tristeza, la tristeza es peor… porque está dentro y machaca, machaca, pero el dolor se va. La lectura de todo es que existe pero que hay que ser fuerte, optimista y concienciar a la gente, y que la detección temprana es muy importante y que no hay que tener miedo a tocarse, buscar, e ir al médico. Hay otros tipos de cáncer, de enfermedades. Hay que cuidarse, tenemos un cuerpo y hay que cuidarlo. Beber agua, cuidarse* Yo dejé de fumar hace ocho años.

CH: ¿Cómo se lleva eso de ser famosa de toda la vida?

C.M: Bueno yo creo que cuando naces en ese entorno, no te das cuenta. Con los años mi hermana y yo hemos decidido seguir los pasos de mis padres pero mi hermano, de repente, no. Luego está en seguir o no lo pasos de tus padres, el mundo artístico. Lo que pasa es que lo normalizas todo, y está acostumbrado a eso a moverte en una rueda de prensa* estás acostumbrado al mundo público y que te debes al público y que para eso contacto con el público tienes que hacer tus ruedas de prensa y esas cosas, es normal.

CH: Sí pero dentro de las cosas que os han pasado de altibajos, habéis sido muy normales.

C.M: Cuando lo normalizas no te consideras diferente a nadie. Ser cantante, actor, es lo que conlleva.

CH: ¿En qué momento te das cuenta de que eras conocida, famosa o popular? Además de que tus padres fueran famosos, vosotros hacéis Regaliz. ¿En qué momento te das cuenta de que no eres una niña normal?

C.M: En ninguno, porque he sido una niña normal. De hecho cuando una persona no lo ha vivido desde pequeño es cuando te viene el shock de que te sigan, de prensa* y cuando lo vives desde pequeña es algo normal.

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