Los problemas de humedad, calidad del aire o sobrecalentamiento en las viviendas antiguas pueden derivar o acentuar problemas de salud como el asma, alteración del sueño o gripe, según el ‘Barómetro de la Vivienda Saludable 2018’, realizado por el Grupo VELUX y presentado este miércoles en Bruselas (Bélgica), donde ha reunido a científicos, representantes de la industria de la construcción, entidades gubernamentales nacionales y de la Comisión Europea.

Este estudio paneuropeo, que toma el pulso del estado en el que se encuentran los edificios en Europa, examina los efectos de la vivienda en la salud de sus habitantes. El informe de este año arroja luz sobre algunas realidades, especialmente en las áreas del extrarradio, que han experimentado un “rápido crecimiento” en Europa en las últimas décadas, superando el crecimiento urbano en un 54 por ciento entre 1961 y 2011.

De acuerdo con el informe, la población española en áreas suburbanas alcanza un crecimiento del 139 por ciento en los últimos 50 años. España se convierte así en el segundo país de la Unión Europea en el que más ha crecido el extrarradio, solo por detrás de Irlanda. Las casas unifamiliares dominan el paisaje suburbano, llegando a suponer el 62 por ciento de las viviendas en estas zonas.

Si se comparan con edificios multifamiliares, el documento alerta de que estas viviendas tienen una “mayor influencia” en la salud de sus habitantes, debido a su “mayor exposición al frío, al calor y a la humedad”. “Una vivienda unifamiliar con problemas de salubridad, por falta de aislamiento y sobrexposición al calor, por ejemplo, provoca que sus habitantes tengan un 33 por ciento más de probabilidades de tener problemas de salud que aquellos que viven en hogares multifamiliares con el mismo problema”, recoge.

REFORMAR: “UNA INVERSIÓN SÓLIDA PARA LA SOCIEDAD”

El informe detalla las principales barreras que pueden disuadir a los propietarios de las viviendas de realizar una inversión como reformar la vivienda. Estiman que el coste de alcanzar un mejor estándar de vivienda europea ronda los 295.000 millones de euros, mientras que las viviendas insalubres cuestan 194.000 millones de euros cada año a las economías europeas.

“El envejecimiento del parque inmobiliario produce un impacto en la salud de sus habitantes. Los problemas de humedad, calidad del aire o sobrecalentamiento en las viviendas pueden derivar o acentuar problemas de salud como el asma, alteración del sueño, o enfermar por gripe”, advierte el informe.

OFICINAS SALUDABLES: UN “WIN-WIN”

Por primera vez, la edición de este año del ‘Barómetro de la Vivienda Saludable’ analiza el entorno de las oficinas en Europa. “Teniendo en cuenta que el 90 por ciento de los gastos operativos de una empresa están destinados al personal y que la mejora del ambiente en espacios interiores conduce a mejoras significativas en la productividad y el bienestar de los trabajadores, el informe demuestra por qué invertir en la mejora de los edificios de oficinas debería ser una tarea obligada para las compañías”, exponen.

Estas son algunas de las conclusiones del informe, que también aporta sugerencias sobre cómo los responsables políticos, la industria y el sector privado pueden trabajar juntos para mejorar el estado de los hogares y oficinas de Europa, algo que “será absolutamente vital para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y el cumplimiento de los compromisos establecidos en el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, firmado en 2016”.

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