El derribo de las viviendas de Son Banya permanece paralizado después de que varios vecinos lanzaran piedras contra los operarios que habían acudido hoy a proseguir con los derribos.

Las piedras se han dirigido también contra la policía y ello ha obligado a cargar contra los agresores a fin de detener el ataque.

A mediodía se han retomado los derribos sin que se hayan registrado más incidencias debido a la presencia de casi medio centenar de agentes en el lugar (entre policías locales y nacionales).

La regidora de Bienestar y Derechos Sociales, Mercé Borràs, ya había señalado esta misma mañana, en rueda de prensa, que la retirada de los operarios había sido “momentánea” y que “en ningún momento se para la demolición. Hasta ahora ha ido estupendamente bien. No tiene marcha atrás”.

Borràs ha informado también de que los operarios se han retirado para garantizar su seguridad personal: “Esta vez ha habido reacción por parte de la gente que vive en Son Banya por lo que habrá que esperar a otro momento para reemprender la demolición”.

Respecto al desmantelamiento del poblado, la regidora ha informado que, hasta el momento, han salido de Son Banya una veintena de niños, lo que ha calificado de “éxito” porque Son Banya “no tiene que existir a finales de 2020”.

 

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