ROMAN YEVSEYEV Y GRACIELA PIÑEIRO

Los reptiles acuáticos más antiguos conocidos, los mesosaurios, probablemente pasaron parte de su vida en tierra, de acuerdo a las similitudes entre huesos adultos y de animales terrestres.

Un nuevo estudio publicado en Frontiers in Ecology and Evolution
enfatiza la importancia de analizar a fondo restos fosilizados de todas las etapas de la vida de un reptil para obtener una apreciación completa de su estilo de vida y comportamiento.

“A pesar de ser considerado el reptil totalmente acuático más antiguo conocido, los mesosaurios comparten varias características anatómicas con especies terrestres”, dice la profesora Graciela Piñeiro, quien completó esta investigación en la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, Uruguay.

“Nuestro análisis exhaustivo de las vértebras y extremidades de estos antiguos reptiles sugiere que vivieron en el agua durante las primeras etapas de su desarrollo, mientras que los adultos maduros pasaron más tiempo en tierra”.

Desde el descubrimiento de huesos de mesosaurio inusualmente grandes en la Formación Mangrullo de Uruguay, Piñeiro y su equipo internacional se preguntaron por qué los especímenes mayores, presumiblemente adultos, de alrededor de dos metros de largo, no eran tan abundantes como los esqueletos de los mesosáuridos de alrededor de 90 cm.

“Los especímenes más grandes, al menos dos veces la longitud de los fósiles de Mesosaurus más comúnmente reportados, podrían ser individuos excepcionalmente grandes. Sin embargo, las condiciones ambientales de la laguna Mangrullo donde vivían eran duras, lo que dificulta que el mesosaurio ocasional alcance un tamaño y una edad relativamente grandes “, explica Piñeiro.

Ella continúa: “Luego nos dimos cuenta de que, en comparación con los especímenes más pequeños y mejor conservados, los fósiles más grandes de Mesosaurus casi siempre estaban desarticulados, muy deteriorados y mal conservados. Esto sugiere que estos especímenes más grandes habían extendido la exposición al aire cuando murieron”.

Durante la reconstrucción de un esqueleto de Mesosaurus y el análisis de los esqueletos que representan diferentes etapas de la vida de este antiguo reptil, los investigadores examinaron los restos para encontrar evidencia de una existencia terrestre, que habita la tierra.

Los animales terrestres, semiacuáticos y acuáticos muestran una clara diferencia en los perfiles óseos, por lo que utilizaron la morfometría para analizar la forma de los huesos fosilizados. Se examinaron cuarenta especímenes de Mesosaurus, desde juveniles hasta adultos, y sus perfiles óseos se compararon con los de reptiles similares que se sabe que son acuáticos o semiacuáticos, como los cocodrilos y las iguanas marinas.

“El tarso del mesosaurio adulto (un grupo de huesos en la región del tobillo) sugiere una locomoción más terrestre o anfibia en lugar de un comportamiento completamente acuático como se ha sugerido ampliamente antes”, dice Pablo Núñez, también con sede en la Universidad de la República. “Sus vértebras caudales, los huesos de la cola, también mostraron similitudes con animales semiacuáticos y terrestres. Esto respalda la hipótesis de que los mesosaurios más antiguos y más grandes pasaron más tiempo en tierra, donde la preservación fósil no es tan buena como en el dominio subacuático”.

Publicado como parte de una colección especial de artículos sobre los mesosaurios, estos hallazgos tienen implicaciones más amplias, tanto para futuras investigaciones sobre animales prehistóricos tempranos que pusieron huevos con membranas embrionarias como para la comprensión de la evolución de los reptiles.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.