Las personas que padecen migraña tienen concentraciones significativamente más altas de sodio en el líquido cefalorraquídeo que las personas sin esta afección, según un estudio que utilizó una técnica llamada imagen por resonancia magnética (IRM) de sodio para observar a pacientes con migraña.

La migraña, un tipo de dolor de cabeza caracterizado por dolor de cabeza severo y, a veces, náuseas y vómitos, es uno de los trastornos de dolor de cabeza más comunes, que afecta a aproximadamente el 18 por ciento de las mujeres y el 6 por ciento de los hombres. Algunas migrañas van acompañadas por cambios de visión o sensaciones extrañas en el cuerpo conocidas como auras.

El diagnóstico es difícil, ya que las características de las migrañas y los tipos de ataques varían ampliamente entre los pacientes. En consecuencia, muchos pacientes con migraña no son diagnosticados ni tratados. Otros pacientes, por el contrario, son tratados con medicamentos para las migrañas a pesar de que sufren un tipo diferente de dolor de cabeza, como de tensión.

“Sería útil contar con una herramienta de diagnóstico que respalde o diagnostique la migraña y diferencie la migraña de todos los demás tipos de dolores de cabeza”, afirma la autora del estudio, Melissa Meyer, residente de Radiología en el Instituto de Radiología Clínica y Medicina Nuclear del Hospital universitario Hospital Mannheim y la Universidad de Heidelberg, en Heidelberg, Alemania.

Meyer y sus colegas exploraron una técnica de resonancia magnética llamada resonancia magnética nuclear de sodio como un posible medio para ayudar en el diagnóstico y la comprensión de las migrañas. Mientras que la IRM con mayor frecuencia depende de protones para generar una imagen, también puede visualizar el sodio. La investigación ha demostrado que el sodio juega un papel importante en la química del cerebro.

FACILITAR EL DIAGNÓSTICO DE MIGRAÑAS

Los científicos reclutaron a 12 mujeres, con una media de edad de 34 años, que habían sido evaluadas clínicamente para determinar la existencia de migrañas. Las mujeres completaron un cuestionario con respecto a la duración, intensidad y frecuencia de sus ataques de migraña y auras acompañantes. Los investigadores también contaron con 12 mujeres sanas de edades similares para servir como grupo de control.

Ambos grupos se sometieron a resonancia magnética nuclear de sodio. Las concentraciones de sodio de pacientes con migraña y controles sanos se compararon y se analizaron estadísticamente. Los autores no encontraron diferencias estadísticas entre los dos grupos para las concentraciones de sodio en la materia gris y blanca, el tallo cerebral y el cerebelo.

Sin embargo, surgieron diferencias significativas cuando los investigadores observaron las concentraciones de sodio en el líquido cefalorraquídeo, el fluido que rodea el cerebro y la médula espinal, que funciona como un colchón para el cerebro mientras que también ayuda a garantizar la estabilidad química para el correcto funcionamiento del cerebro.

En general, las concentraciones de sodio fueron significativamente más altas en el líquido cefalorraquídeo del cerebro en pacientes con migraña que en el grupo control saludable, según los hallazgos, que se presentan este martes en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de América del Norte (RSNA, por sus siglas en inglés), que se celebra en Chicago, Estados Unidos.

“Estos hallazgos podrían hacer más sencillo el desafiante diagnóstico de una migraña”, afirma Meyer. Los investigadores esperan obtener más información sobre la conexión entre las migrañas y el sodio en futuros estudios. “Como se trataba de un estudio exploratorio, planeamos examinar a más pacientes, preferiblemente durante o poco después de un ataque de migraña, para una mayor validación”, concluye Meyer.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.