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El Tribunal de primera instancia francófono de Bruselas celebrará este martes la segunda vista procedimental de la demanda presentada por el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y otros políticos huidos contra el juez Pablo Llarena; en una audiencia en la que España se personará formalmente en la defensa del juez instructor de la causa del ‘procés’ y en donde se conocerá si se nombra una sala de tres jueces para dirimir el caso.

Las partes están citadas a la misma hora –09:00 horas– y en la misma sala del Palacio de Justicia en donde se celebró la primera vista, de apenas unos minutos, en donde el abogado belga de Llarena, Hakim Boularbah, solicitó un aplazamiento para dar tiempo al Estado español a personarse junto al magistrado del Tribunal Supremo.

La defensa de Llarena solicitó también que se nombrara una sala de tres jueces para este caso, algo a lo que no se opusieron los demandantes y que depende de lo que decida el presidente del Tribunal de primera instancia, cuya opinión se conocerá también este martes.

La legislación belga prevé esta posibilidad para casos “complejos” y “excepcionales”, por lo que varios juristas consultados por Europa Press dan por hecho que la petición prosperará.

Tras esta vista de procedimiento se fijará una nueva fecha y comenzará el intercambio de argumentos escritos por las partes sobre las cuestiones de fondo como la competencia internacional de los Tribunales belgas, la inmunidad del Estado y la independencia judicial, lo que llevará varios meses. Posteriormente se celebrará una nueva vista para escuchar oralmente a las partes y habrá lugar paras las deliberaciones y posterior decisión.

Los expertos consultados recuerdan la saturación de los juzgados civiles en Bruselas y la lentitud de los expedientes, por lo que ven poco probable que se produzca un fallo en el caso de Llarena antes de que acabe 2018.

La media en Bruselas para los procedimientos civiles es de un año y medio (hasta cuatro en caso de apelación), aunque la “presión política y mediática internacional” sobre este caso hace pensar que podrían acortarse algo los plazos.

Aunque tampoco este martes se espera que las partes presenten ningún escrito, la defensa de Llarena adelantó en la primera vista que durante el juicio cuestionarán la competencia de las Cortes belgas en este caso y apelarán a la inmunidad jurisdiccional española.

Es por ello que, en opinión de Jean-François Van Drooghenbroeck, abogado y presidente del Instituto para la Investigación interdisciplinar de Ciencias Jurídicas de la Universidad Católica de Lovaina, el tribunal no llegará a tener un “debate de fondo” sobre las declaraciones de Llarena denunciadas por los políticos catalanes.

Tanto el Derecho belga como el Internacional “protegen” la independencia de un juez en su acción jurídica, según recuerda el experto en Derecho Civil, que pone en duda que “un juez belga pueda juzgar a un juez español independiente”, porque “nunca” ha visto que “un juez europeo independiente sea perseguido por otro juez europeo por su función jurídica”.

RESPONSABILIDAD DEL ESTADO

Puigdemont y los exconsellers que huyeron con él a Bélgica argumentan en su demanda que la instrucción llevada a cabo por Llarena supone una vulneración flagrante de su presunción de inocencia y de la libertad de acción política, por lo que piden una compensación de un euro simbólico.

Sin embargo, en el derecho belga la “responsabilidad” de que un magistrado violase la presunción de inocencia “recae sobre el Estado, no sobre el juez”, que no actúa a título privado, según ha advertido el profesor de derecho procesal civil de la Universidad Libre de Bruselas (ULB) Jacques Englebert, en conversación con Europa Press.

Para Englebert, el simple hecho de que un juez se exprese en público sobre un caso que esté instruyendo es un “problema” en Bélgica y podría ser motivo de recusación, pero añade que en el caso de Puigdemont y el resto de demandantes no cabe examinar esta cuestión en Bélgica puesto que la causa del ‘procés’ se instruye en España.

En cuanto al “error” en la traducción al francés de las palabras de Llarena presentadas en la demanda, Englebert cree que no será un elemento que condicione el caso, porque los demandantes presentaron en la primera audiencia –del pasado 4 de septiembre– una versión corregida. “Han reconocido el error y lo han corregido, no hay nada que reprochar”, ha apuntado el profesor de la ULB.

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