El padre de uno de los alumnos del colegio Juan de la Cierva (en la calle Tenor Bou Roig de El Vivero) se ha puesto en contacto con Crónica Balear para denunciar la peligrosa situación a la que están expuestos a diario los chicos al acabar las clases.

Y no hacen falta muchas palabras porque, como dice el refrán, “una imagen vale más que mil palabras” y es que los vehículos aparcan encima de ambas aceras impidiendo, debido a su estrechez, el paso de cualquier peatón.

Así, los estudiantes, al abandonar el recinto escolar, tienen que olvidarse de caminar por la acera y se ven obligados a transitar por la calzada, con el consiguiente peligro de ser atropellados.

“Esta situación se viene repitiendo desde hace años”, explica el padre, “pero por mucho que hemos avisado a la policía no hacen nada al respecto”.

Pero no solo es un riesgo para los jóvenes que estudian allí sino para cualquier persona y, en especial, para aquellos que tienen algún problema de movilidad y que, por ejemplo, necesitan una silla de ruedas para poder desplazarse.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.