El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha explicado este jueves que ha pactado con la Generalitat trabajar juntos para que el espacio público en Cataluña “sea neutral para todos los ciudadanos”, en alusión a la polémica por los lazos amarillos.

En rueda de prensa con el conseller de Interior, Miquel Buch, tras la Junta de Seguridad de Cataluña, ha precisado que esta neutralidad pasa por trabajar para que el espacio público sea “para el encuentro y no monopolizado por nadie”, aunque no ha precisado medidas.

El ministro y el conseller han coincidido en que la responsabilidad recaerá en los Mossos –en colaboración con el Estado–, y Buch ha defendido que los lazos llevan ocho meses en el espacio público y solo han sido un problema este verano cuando a “alguien le ha interesado que sean un problema”.

Buch ha defendido que bajo ningún concepto considera que haya un problema de convivencia en Cataluña, y que la polémica solo llegó el 15 de agosto por los llamamientos que hizo “un partido político determinado” y que ha lamentado.

El conseller ha pedido a la ciudadanía que pida ayuda a los Mossos ante “cualquier pequeño conflicto”; ha reclamado también no caer en provocaciones y ha recomendado que todo se vehicule a través de una debate público con respeto a los demás.

Buch ha apoyado la presencia de estos lazos porque “lo único que reivindican es la libertad de los presos que se consideran presos políticos” y entre los que se encuentran antiguos miembros del Govern que son compañeros de partido del conseller (PDeCAT).

PRESTAR AYUDA

Marlaska ha aceptado que sean los Mossos los que se encarguen de esto, porque asegura que el cuerpo le merece toda la confianza, y ha prometido colaborar si así lo solicitan: “Prestaremos nuestra ayuda y cooperación en todo lo que a ellos pueda interesar”.

“Los espacios de convivencia tienen que ser de convivencia y de encuentro y no de desencuentro. ¿Cómo? Los Mossos d’Esquadra tienen los parámetros para garantizar el orden y la seguridad pública”, ha zanjado.

Preguntado por si este pacto incluye retirar lazos amarillos y pancartas de edificios como la que hay en la fachada de la Generalitat, Marlaska ha respondido que un “buen elemento a valorar” es la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña del 5 de julio.

En esa sentencia, dictada a principios de verano y relativa al Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès (Barcelona), el juez considera que este uso del espacio público es “una injerencia en la neutralidad” que la Constitución exige.

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