Novak Djokovic
Foto: Reuters

El tenista serbio Novak Djokovic venció (6-3, 7-6(4), 6-3) este domingo al argentino Juan Martín del Potro para alzarse por tercera vez con el US Open, último ‘grande’ de la temporada y 14º en su palmarés, igualando al tercero del ranking histórico, el estadounidense Pete Sampras.

El de Belgrado firmó un primer set sobrio y casi perfecto, con confianza en sus golpes y un hábil despliegue sobre la pista. Después, ‘DelPo’ le sacó del partido con sus misiles, pero ‘Nole’ se recuperó con galones y sangre fría para ponerse 2-0 en un segundo parcial de una hora y media. Un martillo que terminó su acoso y derribo a la torre de Tandil en tres horas y cuarto.

Djokovic se apuntó el segundo ‘Grand Slam’ del año de su vuelta a los titulares, a las victorias de prestigio, después del que ganó en julio en Wimbledon. Para el serbio son ya 14, los que firmó Sampras cuando ganó por última vez en Nueva York antes de retirase en aquel 2002. Un ‘Nole’ que se buscó y encontró a sí mismo, desde que ganara en París en 2016 y sin jugar seis meses de 2017, para volver a la carrera que lidera Roger Federer (20), seguido por Rafa Nadal (17).

La cara amarga fue la argentina, que jugaba su segunda final de un ‘grande’ nueve años después del US Open que ganó. El gran momento de forma del tandilense, en su mejor pico desde aquel 2009, tras cuatro operaciones de muñeca, no fue suficiente para saborear la gloria ante un Djokovic campeón en Flushing Meadows como en 2011 y 2015.

La Arthur Ashe coronó al serbio en un recital que comenzó sin fisura. Ni en el juego ni en su rostro, Djokovic siguió su plan, con golpes que demostraban su confianza acrecentada con el título en esa antesala al premio gordo llamada Cincinnati, encontrando cada línea que buscaba. Apretando en un octavo juego clave, que le dio el ‘break’ y la ocasión aprovechada de cerrar el set con su saque (6-3).

La claridad de ideas del serbio se nubló en el segundo set, como la tarde en Nueva York en una final techada desde el inicio. ‘Nole’ entró agresivo y logró un ‘break’, pero Del Potro recuperó el saque y salió del lío con los torpedos de su derecha, que sacaron su garra y calentaron el acento argentino en la Central neoyorquina.

No llegó ni mucho menos la sangre al río, en un ambiente aún enrarecido por la desagradable tensión en la final femenina del sábado. El de Tandil buscó devolver el golpe clave del octavo juego, un intercambio de 20 minutos con tres bolas de ‘break’ salvadas por ‘Nole’. El americano perdió el subidón y, en una muerte súbita de máxima presión, el serbio se encaminó a la victoria con el 2-0.

Quizá la vio antes de tiempo. Sin duda la épica de Del Potro nunca es invitada sorpresa y, a pesar de verse 3-1 abajo, logró recuperar la desventaja calentando su derecha. De nuevo pareció hacer dudar al serbio, pero esta vez Djokovic salió rápido del lapsus y dejó claro que nunca se fue y que de momento vuelve al ‘Top 3’ del mundo, desde el 22 del ranking en mayo.

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